
Fuengirola ampliará el proyecto Ciudad Romana de Suel para revalorizar su patrimonio histórico
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El Ayuntamiento de Fuengirola ampliará el proyecto Ciudad Romana de Suel para revalorizar su patrimonio histórico, tal y como ha anunciado hoy la alcaldesa Ana Mula. A este momento ha asistido el consejero de Turismo de la Junta de Andalucía, Arturo Bernal, quien ha confirmado que la Administración de la que forma parte ha autorizado una prórroga de esta iniciativa, que tiene por objetivo sacar a la luz el importante pasado que moró en el entorno del Castillo Sohail en los siglos anteriores y posteriores al nacimiento de Jesucristo.
“La Ciudad Romana de Suel es un Bien de Interés Cultural, y necesitaba un proyecto integral que garantizara su investigación, su conservación y su puesta en valor. Ese es, precisamente, el objetivo de este proyecto que hoy cobra aquí un nuevo impulso: una herramienta científica, rigurosa y planificada que nos permita conocer mejor nuestro pasado y convertirlo también en una oportunidad para el futuro de la ciudad. Un nuevo periodo que permitirá avanzar en el conocimiento de este enclave, perfeccionar su secuencia histórica y seguir consolidando hallazgos que nos acercan cada vez más a comprender la importancia que tuvo Suel dentro del mundo romano”, ha afirmado la regidora.
Por su parte, Arturo Bernal ha destacado que la Ciudad Romana de Suel “es mucho más que un yacimiento arqueológico”, y la ha definido como una pieza clave para entender la historia del litoral andaluz y su desarrollo económico en época romana, especialmente en relación con el mar y la actividad comercial. En este sentido, ha explicado que la recuperación de espacios patrimoniales permite no solo profundizar en el conocimiento histórico, sino también convertir ese legado en un recurso útil para el desarrollo turístico.
De esta manera, durante la primera etapa de la intervención de este proyecto -entre los años 2019 y 2025- se han puesto al descubierto una superficie de 1.500 metros cuadrados de restos arqueológicos que datan desde el siglo I antes de Cristo al VII. Entre ellos, lucernarios, un pedestal y diferentes elementos que indican que en aquel lugar hubo una importante actividad comercial relacionada con el mar.
De hecho, como resultado de estas campañas de excavación y del importante trabajo de investigación científica, el equipo técnico multidisciplinar ha identificado calles y una trama urbana correspondiente a la época romana en la que había factorías de garum, además de un importante edificio que podría corresponderse con la curia.
Otro aspecto importante de la primera fase de actuación ha sido la divulgación del mismo entre la ciudadanía. En este sentido, el Consistorio y el equipo arqueológico han celebrado tres jornadas con presencia de investigadores universitarios de diferentes puntos de la geografía andaluza en la que se han explicado la trascendencia y los detalles de los diferentes hallazgos. Asimismo, más de un millar de personas, entre escolares, colectivos y particulares, han pasado, durante las etapas de excavaciones, por el propio yacimiento para conocer el trabajo que allí se estaba realizando.
En este sentido, Mula ha recordado que el Ayuntamiento ha destinado algo más de 800.000 euros de inversión plenamente municipal a estos trabajos. Ahora, con la prórroga ya concedida y el contrato adjudicado a la Unión Temporal de Empresas Suel, por valor de 582.000 euros, el equipo técnico actuará en una superficie de 500 metros cuadrados para poner al descubierto elementos, durante los próximos cinco años, más vestigios del pasado romano de esta zona.
Así, los investigadores creen que en este espacio pueden haber cuatro piletas de salazón, que permitirán conocer el tipo de producción y las especies marinas usadas en el proceso de fabricación de las salazones existentes y la estrategia de aprovechamiento de los recursos marinos para esta época.
Para ello, la empresa responsable del proyecto cuenta con la colaboración de diferentes centros de enseñanza superior en las labores de investigación del yacimiento. Concretamente, las universidades de Sevilla, Cádiz, Almería, Córdoba, Jaén y Málaga. Asimismo, participan los Servicios Centrales de Apoyo a la Investigación (SCAI) de la Universidad de Málaga y el Instituto Universitario de Investigación en arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén.

