@SuarezRMarca | Pasó completamente desapercibida la presencia de Abdullah Bin Nasser Al Thani, al que desde la grada no se le prestó demasiada atención, por no decir ninguna, en el palco de autoridades de La Rosaleda, donde presidió el encuentro entre el Málaga y el Deportivo.
Ni pitos ni aplausos, sino todo lo contrario, la indiferencia más absoluta, muestra del hastío del malaguismo que ya no ve ni noticia que su máximo accionista acuda al estadio a ver un encuentro de su equipo. La última vez fue con motivo del derby ante el Cádiz, también coincidiendo con su llegada a Málaga por el juicio que finalmente se celebró esta semana.
Lo que tampoco es noticia es que llegase tarde al partido, por lo que Martín Aguilar y Basti tuvieron que levantarse para hacer sitio al jeque.