
«HAY QUE RECUPERAR EL FORTÍN«
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@JuanjeFernandez || El Málaga se jugará parte de la permanencia en casa. Los blanquiazules tienen seis partidos en Martiricos y cuatro lejos de La Rosaleda. Todo el mundo es consciente de que fuera de casa habrá enfrentamientos directos, pero el sentir del vestuario es que la salvación dependerá mucho de los puntos que los malaguistas consigan arañar jugando como local. Atlético de Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Celta y Real Madrid son los rivales que los de Míchel tendrán que recibir en la Costa del Sol. Una serie de partidos muy complicados que pueden tener la llave de un final tranquilo de temporada.
En el vestuario blanquiazul lo saben. Todos coinciden en señalar que la situación no es tan dramática como parece y que tanto Sporting como Granada se cambiarían por los boquerones en cualquier momento del curso. El mal momento del equipo no se verá ayudado por el calendario en las próximas jornadas. Sin embargo, en la entidad ha nacido estos días una corriente de elevada moral de cara a la visita de los colchoneros el sábado en La Rosaleda. El movimiento viene instigado por el propio entrenador madrileño. Su llegada ha cambiado la mentalidad de algunos de sus jugadores. Recio lo confesaba recientemente en una entrevista realizada para Radio MARCA Málaga. “En su primer día, Míchel nos dijo que teníamos que olvidarnos de esos objetivos de Europa o de pajaritos en la cabeza, que había que hablar de la permanencia. Nos ha recordado que ya fuimos capaces de ganarle al Atlético la temporada pasada”, comentó el canterano.
Recuperar los puntos que el equipo sacó en la primera vuelta en casa sería clave. El Málaga de Juande no fue capaz de ganar fuera, pero el técnico manchego encadenó cinco victorias consecutivas en casa ante rivales directos. El golaverage está a favor con Sporting y Deportivo gracias a aquella racha que estuvo a punto de superar la de Manuel Pellegrini. El mensaje del vestuario está muy claro: “Hay que volver a ganar en casa”. El club malaguista cree que no perdiendo los enfrentamientos directos y dando un revolcón a uno de los grandes será suficiente para la salvación.
