
CRÓNICA | La ‘peña’ de Ibon Navarro se da un festín para cerrar el 2025
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No pudo haber mejor cierre de año para los de Ibon Navarro. El Unicaja ganó (105-83), el triple sonrió y el Carpena disfrutó. Se esperaba partidazo y así ha sido. Después de tres cuartos con leve dominio de los cajistas en un marcador que no terminaba de decidir dueño, el cuarto periodo ha sido una fiesta en Málaga. La Marea Verde no ha podido reencontrarse con Ricky Rubio, pero sí con su equipo. Alma, corazón y baloncesto.
Un partido ilusionante de los verdimorados que han dado un golpe sobre la mesa para reafirmar que no tienen ninguna intención de pederse la cita copera de febrero. El encuentro, construido a través de una defensa feroz, se ha resuelto gracias a la complicidad cajista con el perímetro (19/31).
Los de Ibon Navarro cierran el 2025 con victoria
El choque comenzó como se esperaba, cargado de ritmo e intención por parte de ambos conjuntos. En clave Unicaja, Alberto Díaz y Chris Duarte tomaron la iniciativa, mientras que Hunt remaba para los suyos. El choque no decidía dueño y Perry, que estaba celebrando su partido número 200 con el club de Los Guindos, paliaba junto con Kalinoski el daño sin tregua de los de Badalona, respaldados por Tomic. La lucha fue constante y las tablas en 21 volvieron a iniciar el duelo.
El Unicaja salió mordiendo en el segundo cuarto. Una buena defensa propició un robo y una canasta en transición de Perry. Entonces Hakanson encendió el triple. Aunque Kalinoski y Djedovic replicaron, y Dani Miret tuvo que parar el choque, Kraag sacó orgullo también desde el perímetro. El voltaje era alto, pero las sensaciones caían a favor de los malagueños, que consiguieron irse al descanso con la ventaja moral de +3 puntos (45-42).
La vuelta del parón la inauguró Kalinoski desde el perímetro. Los cajistas sabían de la importancia de subir marcha y no dudaron en seguir empleándose a fondo en ambos lados de la cancha. Audige tomó la palabra y se mostró atrevido. De hecho, un parcial con su firma de 5-0 llevaron a Miret a pedir tiempo muerto (53-44). Vives volvió con reacción desde el triple y Balcerowski, que acabaría siendo el único en no sumar en la línea 3 puntos, sacó garra. El último fichaje cajista seguía entonado y enchufó desde más allá del arco antes de que se uniesen a la causa desde el 6,75 metros tanto Webb III como el capitán verdimorado (66-55).
Los de Ibon Navarro protegían aro propio y colocaron un +13 tras dos tiros libres de Duarte (68-55). Pero Hakanson no iba a ceder tan fácil y mantuvo con vida a los suyos. El triple volvió a tomar protagonismo por partida doble para cerrar el periodo, uno de Tillie y otro de Vives (71-65).
El último asaltó fue de todo menos tranquilo. Las ayudas, especialmente en rebotes defensivos, entre los malagueños eran continuas y, con ello, las oportunidades de correr el contraataque. Alberto Díaz hizo temblar el Carpena con dos triples consecutivos que, en su camino hacia el banquillo minutos después, desencadenaron su nombre coreado. Faltaba acento desde la línea de tres puntos y el gallego del equipo se encargó de ponerlo. Sin saberlo, el partido acababa de romperse. El Joventut necesitaba parar ante el 82-71 que lucía en el luminoso a falta de poco más de 6 minutos para el final.
Tillie se unía a la reunión de muñecas y el ‘Boquerón’ le siguió con un matazo. Hakanson se mantenía incansable, pero el ‘plan’ ya estaba en marcha y ‘Jony’ le había pillado el gusto a que sonase ‘chof’. Las pizzas les tocó pagarlas a uno de los recientes, Rubit, que puso y sobrepasó la decena con 5 puntos consecutivos. Finalmente, un 105-83 despidió un 2025 histórico para los cajistas.
