
La revolución en el ‘5’ del Unicaja ante el Joventut
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A Ibon Navarro se le presentaba un importante problema en la previa del duelo ante el Joventut donde se jugaba el liderato del grupo en el Round of 16 y el factor cancha para los cuartos de final. Un problema en forma de virus que afectó a su pívot más alto: Olek Balcerowski. El polaco se vio afectado por diarrea y virus y tuvo que marcharse al hospital. No estaba apto para competir y se quedó fuera de la convocatoria. Eso hacía que el cuadro malagueño tuviera que competir ante el Joventut con Sulejmanovic y Rubit en el puesto de ‘5’. Una situación que generaba riesgo en el Unicaja sabiendo el gran potencial que tiene Dani Miret en el juego interior. El técnico vitoriano tenía que darle un nuevo giro de tuerca a su ‘plan‘.
Rubit y Sulejmanovic se iban por encima de los 18 minutos de juego. El bosnio se va al 2,04m de altura y el americano al 2,03m. Por debajo de la altura de Birgander (2,09m) y de Tomic (2,17m). Tuvo fortuna el Unicaja de que el croata sólo jugó dos minutos de partido porque unas molestias físicas no le permitieron continuar. El equipo de Badalona no quiso correr ningún tipo de riesgo sabiendo que, pasara lo que pasara en el Carpena, tenía el billete garantizado para los cuartos de final de la competición europea. Esta situación fue un extra de oportunidad para los jugadores que ocuparon el ‘5‘ en el equipo de Los Guindos. Aceptaron los cambios en defensa, realizaron muchas ayudas y, sobre todo, sabían que podían hacer daño en la transición de la defensa al ataque.
Rubit y Sulejmanovic jugaron 18 minutos cada uno
Ambos estuvieron sobre los 18 minutos de juego. Rubit consiguió 14 puntos, su mejor encuentro en lo que va de curso en el apartado anotador en BCL, y con un gran ímpetu a la hora de buscar el aro. Incidió mucho en la penetración. Sin ningún miedo y con mucha inteligencia. Anotó siete lanzamientos libres de los ocho intentos de los que dispuso. A eso aportó dos rebotes y una gran intensidad. Cuando el ex del Bayern de Múnich necesitaba un respiro, aparecía Emir Sulejmanovic. El papel del bosnio no fue tan destacado en el apartado anotador, pero sí demostró una gran capacidad reboteadora. Su papel fue muy importante en el tramo final del último cuarto. El momento en el que se rompió el partido. Supo castigar a Birgander en la transición. Y ahí es donde llegaron varias acciones clave para poner la ventaja por encima de los diez puntos.
La compenetración con los ala-pívot fue muy buena. Tillie brilló en todos los aspectos. Jonathan Barreiro se puso el mono de trabajo y se fue al ‘4‘ y le tocó bailar con Jabari Parker. El entrenador vitoriano reconoció el papel del gallego y consideró que fue el jugador que mejor defendió al ex del Barça. Por su parte, sin estar muy fino de cara al aro, James Webb III sí aportó muchísima intensidad a los suyos. Se dejó el alma en el rebote. Acabó con 9 capturas. Todos se dejaron el alma en el juego interior. Otro detalle en el que brilló el equipo, tanto interiores como exteriores, fue en el rebote. El Unicaja acabó con 17 capturas ofensivas.
