
LA SANGRÍA DE GOLES NO TIENE FIN
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@SuarezRMarca | Al Málaga no le crean muchas oportunidades de gol. Pero las contadas ocasiones que le llegan suelen acabar con el balón en el fondo de las mallas. Ya sea por errores individuales -que parecen cada vez más olvidados- o por aciertos del rival, el caso es que los blanquiazules son uno de los conjuntos más goleados de la categoría. Sólo los tres de abajo, Granada, Osasuna y Sporting, además del Valencia han encajado más tantos.
35 goles en contra en 21 partidos son muchos goles, demasiados. De hecho, el Málaga de la pasada temporada acabó La Liga 15/16 con ese mismo número de tantos recibidos en el total de 38 partidos jugados. La fortaleza defensiva de aquel equipo dirigido por Javi Gracia fue una de las claves para que finalizara en la octava plaza, con posibilidades casi hasta el final de jugar competiciones continentales.
Ahora, ni con Juande Ramos ni con Marcelo Romero se ha logrado esa estabilidad. Y el desequilibrio es mayor porque los números ofensivos tampoco son para tirar cohetes. Con el técnico uruguayo, en sus cinco partidos en el banquillo, se han anotado 3 goles a favor y se han encajado 9. Con el manchego, el Málaga sumó 25 tantos por 26 recibidos.
Para ganar partidos, y con la falta de calidad en el remate de la que están haciendo gala los malaguistas, es más necesario que nunca acabar con la sangría de goles. De lo contrario, las victorias seguirán sin llegar. Y ya llevan desde noviembre sin sumar un triunfo.
