
LOS SUEÑOS SE CUMPLEN EN EL PARAÍSO
Compartir esta publicación
@Carloshernando_ | Se iban a ver lágrimas en Canarias y afortunadamente fueron de alegría. La tensión y la disputa que iban a dominar un partido también se presentó junto a las 22 jugadoras, aunque fue una en el banquillo la que rompió la balanza y no los hábitos. María Ruiz, como ya hiciese en Alicante, regaló otra obra de arte con una vaselina perfecta para sumar tres puntos y regresar a Primera División.
Se esperaba un partido disputado en Arguineguín y así fue. Siguiendo el guión esperado desde el minuto 1, las locales comenzaron a dominar el partido acompañadas por las mil gargantas en las gradas de su estadio, testigos de los balones largos en busca de Celia y que le dieron trabajo y horas extras a Ruth y Postigo atrás.
Una vez sacudido el nerviosismo de los primeros compases del choque, las de Antonio Contreras se hicieron con el control del choque gracias a la actividad de Adriana arriba. En un archipiélago canaria, ella fue una islote más para guardar cada balón, acompañado siempre por la magia de Paula y la velocidad de Mery por la banda derecha.
En el segundo tiempo la tensión continuó sobre el verde, aunque el Málaga dio un paso adelante mimando al balón como nunca y marcando como siempre, sin perder la costumbre de los cambios. María Ruiz apareció en acción, como en Alicante, y con una vaselina perfecta, rompió en lágrimas a todos, locales y visitantes.
Presionados por los minutos que se iban consumiendo, el Femarguín intimidó a una Chelsea segura que lo detuvo todo hasta que reinó en las islas ell pitido final y la alegría de las blanquiazules, que volverán al lugar de donde nunca debieron salir. Primera les espera para seguir soñando.
