El Málaga CF ha empezado el curso 2025/2026 con demasiados inquilinos en la enfermería. La suerte, de momento, no está de cara. Lo dijo Sergio Pellicer en la última rueda de prensa, en la previa del duelo ante la UD Las Palmas, «el Málaga está siendo el equipo más perjudicado en ese aspecto». Alfonso Herrero se perdió un tramo importante de pretemporada acusando una brecha en la frente que aún le obliga a portar un apósito. En la primera fecha del campeonato, Luismi Sánchez causó baja debido a varias fracturas maxilofaciales tras chocar con su compañero Javi Montero. Y la última, sin duda la peor, es la ausencia de Álex Pastor. El pasado miércoles, el central catalán sufrió una ‘triada’ en el entrenamiento y se perderá lo que resta de temporada. Y es precisamente esta lesión la que, en sus diferentes grados, ha mermado a muchos futbolistas boquerones en el último lustro. El caso de Pastor, el más fuerte de todos. Los ligamentos cruzados, pesadilla malaguista en los últimos cinco años.
Nos remontamos a la temporada 2020/2021. Iván Calero, lateral derecho de la entidad, venía siendo fundamental en los 18 partidos disputados del curso. Pues en un duelo ante el Almería, el futbolista chocó con Sadiq y sufrió una rotura parcial del ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda y un esguince en el ligamento lateral interno. Esto sucedió en diciembre y no volvió a vestirse de corto esa temporada. No fue el único damnificado esa campaña. Pablo Chavarría, que era máximo goleador malaguista allá por el mes de marzo con cuatro goles, sufrió otra rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda. Juankar, en 2018, también tuvo que pasar por el quirófano debido a una rotura parcial del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha y otra rotura más compleja del menisco externo.
Pasamos página y nos marchamos a la próxima temporada. En esta, el golpeado fue Luis Muñoz. Misma lesión que el argentino. El malagueño sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda en el mes de septiembre de 2021 en un entrenamiento. Él si volvió a jugar esa temporada, asegurando posteriormente que lo hizo con dolor. Un año más tarde, Víctor Olmo fue el afectado. En un partido con el Atlético Malagueño ante el Torreperogil en La Rosaleda, el lateral izquierdo se fracturó el ligamento cruzado de la pierna derecha.
Era el minuto 63 de partido cuando el defensa gaditano corría por la banda en busca de un pase sin oposición. Al intentar controlar la pelota, un giro extraño de la rodilla le dejó tumbado sobre el verde. Rápidamente pidió el cambio, por lo que la gravedad quedó clara desde el minuto 1. No volvió a jugar un partido oficial con la casaca malaguista y se marchó a la Balona, conjunto que cerraría su carrera como profesional con tan solo 24 años. Y volviendo a la actual, no hace falta repasar los casos de Moussa Diarra, Ramón y Haitam. Los dos primeros fueron intervenidos el pasado mes de marzo.
Al primero de ellos se le realizó una una plastia al ligamento cruzado posterior con refuerzo del ligamento colaterial interno. Al segundo, plastia al ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha sin requerir una sutura meniscal. Haitam ha sufrido roturas en ambas rodillas y recientemente se ha incorporado al trabajo grupal con la esperanza de poder debutar esta temporada en las próximas semanas.