
MÍCHEL, DECEPCIONADO CON SUS JUGADORES
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@SuarezRMarca | Ya lo dijo Míchel en la previa del partido ante el Deportivo: "estamos preparando el futuro y todos los jugadores tendrán su oportunidad". Pues se ve que el mensaje no llegó a la plantilla blanquiazul porque el encuentro en Riazor demostró poca implicación de los futbolistas. Y eso le dolió al técnico madrileño, quien no tuvo reparos en señalar al término del choque que no iba a consentir una actuación tan pobre.
Así que el nuevo mensaje que les trasladará este martes en el vestuario, cuando regresen de su día libre, va a ser todavía más claro y diáfano. "O demostráis con actitud que queréis seguir aquí o la puerta estará abierta para el que no esté preparado". Una cosa es que los deberes están hechos hablando de permanencia -más por deméritos de los rivales que por méritos propios- y otra que se dejen ir en la recta final de una temporada lamentable en la que han visto pasar hasta tres entrenadores por el banquillo.
Esa mala dinámica que ha acompañado al equipo desde casi el comienzo del campeonato es lo que ha puesto a la dirección deportiva con un ojo avizor en un equipo que no ha sabido rendir a pesar de la teórica mayor calidad que atesoraba respecto a anteriores años. Hay futbolistas con contrato en vigor que están bajo sospecha y de su rendimiento en los seis partidos que quedan dependerá su continuidad. Y Míchel no tendrá compasión porque quiere echar raíces en La Rosaleda y sabe que otra temporada como esta impediría completar su proyecto.
