
NUNCA POR DELANTE
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@JuanjeFernandez || Va camino de convertirse en un expediente X. El Málaga ha comenzado perdiendo en las ocho citas ligueras que ha disputado en lo que llevamos de campaña. Una losa que hunde al equipo de Míchel en cuanto se ve por debajo en el marcador. El vestuario y el propio entrenador han señalado que puede ser clave que un día el equipo malaguista marque primero y se quite la presión de tener que ir a remolque en el electrónico. Un lastre que está provocando nervios y fallos grotescos en todas las líneas del equipo.
El guión es siempre calcado. Ya ha ocurrido en varios de los partidos que el equipo ha jugado en este presente curso. Las Palmas, Eibar, Leganes… son partidos calcados para el equipo de Martiricos. El Málaga comienza el partido buscando su sitio y cuando más o menos lo encuentra y empieza a dominar al rival y a tener mejores ocasiones llega el gol en contra. Un gol que además normalmente no viene solo. El hattrick de Zaza en Mestalla en ocho minutos o los dos goles encajados en dos minutos en el Sánchez Pizjuán son algunos de los ejemplos que valen para dar luz al tema.
Ayer fue más rotundo que nunca. El Málaga comenzó a aglutinar regates fallidos, pases fáciles al vacío y errores de marca tras el gol de Gabriel Pires. Jugadores como Luis Hernández o Paul Baysse quedan expuestos. Sus fallos son más notorios y entonces llega el segundo tanto del rival. Un segundo gol que siempre pone la rosa encima del ataúd de un equipo con mandíbula de cristal. Marcar primero no es símbolo de ganar, pero desde luego se empieza antojar como clave si el Málaga quiere salir de una crisis de resultados que le ha llevado a ser el peor colista de la historia a estas alturas de Liga.
