
GALERÍA | Perry, Alberto Díaz, Kalinoski y Webb: Reyes Magos por un día
Compartir esta publicación
Algunas de las cabalgatas de la provincia malagueña han tenido un marcado toque cajista. Varios jugadores del Unicaja han cambiado la pelota de baloncesto por la corona de Sus Majetades los Reyes Magos para repartir ilusión, y caramelos, por las calles costasoleñas. Kendrick Perry, haciendo de Baltasar en la cabalgata de Málaga, y Alberto Díaz, Tyler Kalinoski y James Webb III, encabezando la de Alhaurín de la Torre, han formado parte de una jornada muy especial para pequeños y familias.



Kendrick Perry encarnó al rey Baltasar en la cabalgata de la capital en un recorrido multitudinario que volvió a llenar el centro de la ciudad de magia y expectación. El internacional por Montenegro se lo ha pasado en grande y ha sido la gran revelación del evento. Pidiendo ruido a todas las personas presentes y demostrando todo su talento baloncestístico. Se le ha visto lanzar caramelos de espaldas, mirando al tendido, como si de un lanzamiento triple o de tiro libre se tratase. Con una sonrisa de oreja a oreja y con la ilusión de un niño. «Lanza fuerte, tú que sabes«, decían los más alejados al camino oficial de la cabalgata para poder alcanzar algunos de los muchos caramelos que se han lanzado este 5 de enero. Una cabalgata en la capital que también ha contado con la carroza de la Fundación Unicaja que ha tenido a Chicui como principal animador de la fiesta y como un profesional en el lanzamiento de caramelos… ¡y hasta de mantecados!
En paralelo, Alhaurín de la Torre vivió su propia noche especial con Tyler Kalinoski como Melchor; Alberto Díaz, quien es además vecino del municipio, presidiendo la carroza del rey Gaspar; y James Webb III la de Baltasar. El capitán cajista encarnado en Gaspar ha sido el más aclamado por parte de la localidad alhaurina. Todos los presentes, sobre todo los más pequeños, han alucinado con la visita de los representantes de los Reyes Magos con claro acento y sabor a Unicaja.
Una jornada diferente, adaptada a las condiciones meteorológicas y cargada de emoción que deja imágenes para el recuerdo y que vuelve a reflejar la cercanía del Unicaja con la ciudad y la provincia, también fuera de la pista, en una de las citas más especiales del calendario.
