
PREMIO Y CASTIGO
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@JuanjeFernandez || Desde los primeros días del técnico madrileño en Martiricos, se ha podido comprobar que Míchel tenía muy clara cuál era su misión en la recta final de la temporada. El nuevo entrenador blanquiazul detectó rápidamente los problemas morales por los que atravesaba el equipo después de dos cambios de entrenador y de una racha de tres meses sin apenas victorias. El objetivo deportivo no está cubierto, pero el preparador ha preferido centrarse en uno que cree más importante y que impediría lograr el anteriormente mencionado. Para intentar elevar el ánimo de su tropa, Míchel comenzó a utilizar el premio y el castigo sobre sus jugadores. Un método tan antiguo como eficaz.
El primero en probar la medicina fue Jony. El asturiano, que viene de realizar una temporada horrible hasta la fecha, se quedó fuera de la primera convocatoria del madrileño ante el Alavés. El extremo, que no ha cuajado con los anteriores técnicos, recibió a la semana siguiente su cucharada de premio. El zurdo fue el primer cambió que utilizó Míchel en Leganés. No tuvo fortuna, pero lo cierto es que se le pudo ver más activo y con ganas de intentar agradar al público y al cuerpo técnico malaguista.
Otro de los que ha probado el jarabe del exmadridista ha sido Peñaranda. En la previa al partido ante los pepineros, el preparador blanquiazul critico de manera suave la labor de Peñaranda para después alagarlo tras su semana de entrenamientos. “Sólo él sabe lo que le pasa. Tiene grandes condiciones, pero las tiene que poner en funcionamiento. Ha tenido un cambio de actitud muy positivo, no soy mucho de datos de los entrenamientos, pero revisándolos el jugador ha tenido un cambio de actitud increíble. Ha mejorado números y rendimiento. Es el mejor camino que debe tomar para que nos fijemos en él”. No se sabe quién será el siguiente en pasar por la consulta y tampoco si el método es 100% eficaz. Los resultados se irán viendo sobre la marcha en un final de Liga que promete de todo menos paz.
