
PUNTO DE INFLEXIÓN PARA JONY
Compartir esta publicación
@JuanjeFernandez || La visita del FC Barcelona a La Rosaleda en este curso 2016-2017 será difícilmente olvidada por el malaguismo. Catorce años después, el Málaga venció al equipo culé en Martiricos. Los goles de Salva Ballesta, Diego Alonso y Canabal ya no serán el recuerdo más fresco de los blanquiazules ganando en casa al actual campeón de Liga. Muchos de los jugadores tampoco olvidarán el choque, pero uno de ellos puede utilizar el partido para intentar sumarse al carro al que ya parece que se han montado la mayoría de futbolistas de la plantilla.
El asturiano solo había marcado un gol en lo que va de curso. Fue hace ya más de una vuelta de competición, en el encuentro en casa ante el Leganés. El segundo ante el Barça es, muy probablemente, el mejor momento de Jony desde que se vistió de blanquiazul. La generosidad de Pablo Fornals puede significar el regreso de un gran jugador. El de Castellón ya preparaba como batir a Ter Stegen cuando con el rabillo del ojo vio al jugador asturiano. La bola fue a su destino y Jony no falló. El propio jugador lo relataba en zona mixta: “Obviamente, no lo estoy pasando bien. Al fin y al cabo cuando un jugador no lo pasa bien, no le salen las cosas y le llega el premio de meter un gol, es la expresión máxima del fútbol. Lo celebré con rabia porque llevaba tiempo sin disfrutar y por fin hoy tocó”.
El tanto puede significar un punto de inflexión para Jony. El extremo podría seguir los pasos de Keko, su compañero de bromas y aventuras cuando llegó a Málaga. Desde la llegada de Míchel, el extremo madrileño parece haber encontrado esa paz necesaria para ser el jugador que todos esperaban en junio. Ahora es el turno de Jony, que desde que aterrizó el nuevo inquilino en el banquillo de Martiricos, no ha había tenido muchas oportunidades. No jugó ante el Alavés, tampoco lo hizo ante el Atlético y se quedó fuera de la cita en Gijón. Estos siete minutos del sábado fueron bien aprovechados por el jugador, que ahora espera poder regresar a la pizarra del entrenador.
