
TAREAS PARA EL NUEVO DIRECTOR DEPORTIVO
Compartir esta publicación
@JuanjeFernandez || Mario Husillos aterrizará pronto en la capital de la Costa del Sol. El nuevo director deportivo tiene por delante un fino trabajo a realizar. De las veces que se ha hecho cargo del equipo, esta quizás sea la más delicada por la situación deportiva que atraviesan los de Martiricos. El Málaga solo ha hecho un punto en siete jornadas y ocupa la última plaza de la tabla a cinco puntos de la permanencia. El argentino tendrá que afrontar también un mercado invernal que pide a gritos refuerzos para el mes de enero. Además, Husillos tendrá que tratar también con Al-Thani y conseguir que el presidente confié en él para que no le ocurra lo que pasó con Arnau.
La primera tarea quizás sea la más sencilla para Husillos. Si algo tiene el nuevo jefe de fichajes es que se maneja como nadie ante la crítica y las preguntas conflictivas. Dar normalidad y tranquilidad a la situación será la primera misión que deba cumplir. El malaguismo anda perdido por el desierto y la combinación Husillos-Míchel puede sonar a ese oasis que ahora mismo necesitan los de La Rosaleda. El argentino deberá hablar con los jugadores, algo que ya hizo hace alguna vez en su anterior mandato, para conocer el sentir del vestuario. El apoyo al técnico madrileño parece incondicional por parte de sus futbolistas, por lo que Husillos también tendrá que hilar con cuidado ante un posible resultado negativo ante el Leganés.
El mercado aún está lejos pero el Málaga, con Arnau ya lo estaba haciendo, tiene que peinar el mercado. Un mediocentro y un central son objetivos prioritarios. La baja de Camacho sigue planeando en cada partido que han disputado los malacitanos. Un centrocampista de perfil similar será lo que tenga que buscar el nuevo inquilino del despacho deportivo. La baja de Diego González también puede obligar al Málaga a buscar un defensa. Una posición delicada donde los últimos fichajes para esa línea no han funcionado.
