
Ganar el último cuarto: garantía de éxito del 91,7% para el Unicaja en Liga Endesa
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No es ninguna noticia que este Unicaja es muy diferente al de la campaña anterior. Un vistazo rápido a la plantilla ya deja una idea de los motivos del cambio de juego. Sin embargo, a pesar del terremoto en el roster que ha sufrido el club de Los Guindos antes y durante la temporada, los resultados, pese algunas sensaciones, están llegando positivamente. En la BCL, en la que el nivel, especialmente en la fase de grupos, es mucho menor que en la Liga Endesa, el ‘plan’ se sigue ejecutando. Por otra parte, en la ACB se está manteniendo un balance importante gracias a un patrón que se ha repetido casi en cada victoria, el factor ‘último cuarto’.
Los de Ibon Navarro han ganado 13 de los 19 partidos disputados hasta ahora en la competición nacional, que les deja a un triunfo del segundo puesto en la clasificación, pero lo realmente llamativo llega al analizar los finales. En 12 encuentros, el Unicaja se impuso en el parcial del último cuarto, y en 11 de ellos acabó llevándose la victoria. Traducido a porcentaje, ganar el periodo final le da a los cajistas un 91,7 % de probabilidades de ganar el partido.
Además, el análisis por jornadas deja matices curiosos. En la segunda jornada, en Gran Canaria, y en la número 15, en Valencia, el tercer cuarto cobra una importancia capital, ya que es ahí donde los verdimorados construyen la remontada y cambian el signo del partido antes de llegar al desenlace, también apoyado en un buen último parcial.
Por otra parte, el encuentro que cerraba la primera vuelta liguera también se puede destacar. El Unicaja sumó una victoria clave para los puestos coperos. El UCAM Murcia pareció asaltar el Carpena al descanso por resultado y sensaciones (37-48). Sin embargo, tras el parón, los cajistas lograron dar la vuelta al marcador ganando el parcial del tercer y último cuarto y, además, de la prórroga (92-88).
Casos singulares dentro del patrón
La Jornada 9 es un caso singular por el momento, ya que es la única victoria en la que el equipo pierde la segunda parte al completo. Pero la renta lograda antes del descanso (+14) resulta suficiente para resistir y cerrar el triunfo ante un Hiopos Lleida que rozó la remontada (88-89).
Solo en una ocasión, pese a dominar el cuarto decisivo, el triunfo se escapó. Hay que remontarse a la Jornada 4 del torneo. El Unicaja viajó a Tenerife, donde curiosamente perdió todos los parciales de periodo, excepto el último (20-24), que no le fue suficiente para la épica (95-79).
Al igual que los diez minutos finales marcaron el desenlace a favor ante el BAXI Manresa (30-16), el San Pablo Burgos (31-20) o el pasado sábado contra el Andorra (31-16), también jugaron en una ocasión una muy mala pasada. En la Jornada 11, la Marea Verde vio a su equipo deshincharse después de ir ganando todo el encuentro al Baskonia. Un triple de Howard sobre la bocina silenció el Carpena en la previa a la Navidad. De 11 iban ganando los andaluces antes del 14-28 del último cuarto, que dejó el duro 90-93 final en contra.
El último cuarto, territorio cajista
Todo esto no es casualidad ni fortuna. Es ‘testiculina’ que, aunque el técnico vitoriano recuerda que no siempre va a servir, por ahora, está dando sus frutos en la mayoría de duelos ligueros. Carácter competitivo de una plantilla que, pese a haber tenido que reformularse en repetidas ocasiones este curso, responde cuando el balón quema. En una competición tan igualada como la Liga Endesa, lograr tener el último cuarto a tu favor es oro puro, y el Unicaja lo está convirtiendo en un gran tesoro.
