
Ibon Navarro, en su adiós: «Ferguson sólo hay uno; las etapas tienen un principio y final»
Ibon Navarro, visiblemente emocionado, se despidió del Unicaja en sala de prensa en la que compareció junto al presidente de la entidad, Antonio Jesús López Nieto. El técnico vitoriano estuvo acompañado por el director deportivo del club, Juanma Rodríguez; los embajadores del Unicaja, Berni Rodríguez y Carlos Cabezas; todos los miembros de su staff y también Alberto Díaz, capitán, y Olek Balcerowski, como representantes del vestuario. El técnico vitoriano ha argumentado que se marcha porque siente que ha llegado a su fecha de caducidad y que está agotado en lo físico y en lo mental. Ha reconocido que a partir del mes de enero le empezaron a llegar las dudas sobre su continuidad y en las últimas semanas de la temporada, acompañado por los malos resultados del equipo, tomó la decisión de poner punto y final a su etapa en el club. A pesar de los múltiples intentos de López Nieto por convencerle y porque renovara su contrato por dos temporadas más, la decisión no tenía vuelta atrás y no era ningún tipo de «berrinche«. Le ha pedido a sus agentes seguir su etapa fuera de España porque no se ve capaz de medirse al Unicaja al corto plazo. Quiere aire fresco y ese lo conseguiría en el extranjero. Estrella Roja y la Euroliga le esperan aunque Ibon Navarro asegura que no tiene nada hecho con nadie. No ha querido dar muchas explicaciones sobre su futuro porque cree que hoy era el día de la despedida con el club malagueño.
Comparecencia íntegra de Ibon Navarro en su despedida con el Unicaja
Motivo de la comparecencia: “El motivo de esta rueda de prensa es comunicar que no seré el entrenador la temporada que viene. La última semana de enero, Juanma y Antonio organizan una comida con la intención de prorrogar mi continuidad aquí. Supuso un orgullo para mí. En aquel momento les transmití a ambos que empezaba a tener dudas. Estaba siendo un año en el que los resultados eran incluso mejores y los jugadores estaban haciendo un esfuerzo enorme para sacar esto adelante. Sin embargo, percibía cierto desgaste en el mensaje que mandábamos”
La insistencia de López Nieto en su continuidad: “Conocéis a Antonio. Me dio un abrazo y me dijo que era de los suyos. Durante abril y mayo, los malos resultados y las malas sensaciones eran fruto de aquello que yo avisaba. Éramos conscientes de los problemas que había dentro. Si hubieran ocurrido en el primer o segundo año, los habríamos arreglado con energía, pero el desgaste acumulado se me ha hecho muy difícil de gestionar”
El timing de la negociación: “Cuando quedaban tres semanas, el club volvió y me presentó una oferta en firme por dos temporadas más. Lo agradecí porque me pareció un mensaje muy importante por parte del club. Estábamos en la pelea por el playoff y teníamos que centrar la atención en eso, en hacer una correcta temporada. Además, les transmití que yo ya me veía mal. Por eso, y porque a nivel mental y físico he ido a mucho peor, creí que este era el momento”
La fecha de caducidad, 4 años después: “Creo que ser entrenador del Unicaja es mucho más que venir y entrenar a este equipo, que es facilísimo. Requiere un estado mental de optimismo, energía y exigencia que yo ya estaba perdiendo. Es importante conocernos a nosotros mismos y esto ya me había pasado. Es el precio a pagar cuando te tomas las cosas de cierta manera y quieres tener impacto en el club, cuando quieres conocer todo lo que pasa. Es mi fecha de caducidad. Si aprendo a gestionarme, ese periodo de caducidad será mayor”.
Falta de ilusión y energía: “Como decía, a falta de esas tres semanas, durante esos diez días les comuniqué que estaba mal porque ellos necesitaban más margen por el bien del club. Estos jugadores se merecen, como todos, un entrenador con ilusión y energía, lo que intenté ser durante mis primeros dos o tres años aquí”.
Ansiedad en el tramo final de curso: “En la comida final de temporada, Antonio me pidió que le diera una vuelta más. Tengo 50 años, no es un berrinche. Estoy en un sitio donde tengo todo: un club espectacular, jugadores increíbles y me he convertido en el entrenador con más partidos y más victorias de la historia del club. Pero hay que tomar decisiones y escuchar al cuerpo. Los problemas que llevaba arrastrando, con algo de ansiedad, no te dan margen”.
¿Qué es el ‘plan’ de Ibon Navarro?: “El plan siempre fue crear algo diferente. Nada que ver con el estilo de juego, sino con una cultura de club. Hemos conseguido muchas cosas y creo que las que no se han logrado aún también pueden alcanzarse. Pero siento que ya no puedo ser yo quien lo lidere. A pesar de todo, siempre he intentado dejar las cosas mejor de como las encontré. Dejamos un bloque de jugadores que son leyenda. Siempre he dicho que deberían tener una lona”.
¿Por qué toma esta decisión?: “Tomo esta decisión por mi bien, pero también por el bien del club. Tiene que haber una línea continuista. Necesitamos otro impulso y tendremos que separar nuestros caminos. Si fuera posible, me gustaría continuar fuera de España. No me veo capaz de venir al Carpena y enfrentarme a ellos”.
Las gracias al club por todo lo vivido: “Quiero ser yo quien dé las gracias al club, a todos sus trabajadores. Desde el principio me hicieron sentir un enorme orgullo de pertenencia. También a la afición y a la ciudad. La gente me para para darme las gracias y creo que soy yo quien debe darlas. A los trabajadores del Carpena, a la gente del Quinto Cuarto, al staff por su lealtad, por disfrutar de los momentos felices y de las celebraciones. Nunca olvidaré aquel noviembre de 2022 ni cómo se han portado siempre con mi hijo. A mis jugadores, por su sudor, su esfuerzo y su compromiso. Por todas las lecciones que me han dado y por mostrarme el mejor ejemplo posible de lo que es un equipo. A mi familia, a mi hijo por seguirme, a María por acompañarme y a su familia por acogerme. Y al banco, por apoyarme”.
¿Cómo ha llevado este desgaste con el vestuario?: “El mayor problema es que hay jugadores que llevan conmigo tres años o más. Hay cosas que no se pueden ocultar. Me conocen bien y no soy un gran actor. Vosotros lo sabéis. No ha sido fácil porque ellos se han dado cuenta del desgaste. Han visto que seguíamos trabajando bien, pero también cómo me encontraba. Es una pregunta más para ellos que para mí”.
Ferguson sólo hay uno: “Muchas veces os he dicho que hay que irse un día antes de que te echen. Las etapas tienen un principio y un final. Ferguson hay uno. A mi edad y por cómo tomo yo las cosas, mi caducidad son cuatro años. Cuatro años muy intensos, solucionando problemas constantemente. Arreglas uno, arreglas dos, pero llega un momento en el que cuesta más”.
Decisión por su bien y por el bien del club: “No me quiero ir de Málaga, pero siento que es lo que tengo que hacer. El club, estos jugadores y todo lo que hemos construido no merecen otra cosa. Hemos demostrado que hay otra forma de hacer las cosas: desde la hospitalidad irracional hasta cuidar a los jugadores, convencerles de que tienen que cuidarse, generar un sentimiento de grupo y de equipo también con el staff y el club, hacer que conozcan la ciudad donde están”
La clave del grupo de jugadores: “Hemos tenido mucha suerte de encontrar un grupo de jugadores que nos ha facilitado todo esto. Evidentemente no es fácil encontrarlo, pero cuando lo haces es mucho más sencillo conseguir lo que se ha conseguido. Creo que eso es lo que dejamos aquí”.
No ha usado el Unicaja como trampolín: “Creo que el equipo ha servido de trampolín para muchos jugadores. Recuerdo aquella primera conversación con Juanma. Él me decía que esto podía ser un salto, pero nunca un trampolín. Nadie ha pensado nunca únicamente en ganar títulos, sino en disfrutar del proceso. Como han sido estos últimos meses. Es evidente que los éxitos del equipo nos han colocado en un escenario muy distinto al que encontramos al llegar”.
Pronto se sabrá su destino: “Ahora mismo estamos de despedida. Una vez que se hayan arreglado las cosas con el club, valoraremos lo que hay. El siguiente paso lo sabréis, espero que pronto”.
¿El desgaste no le ha llevado a pensar en un año sabático?: No, evidentemente mi idea es entrenar fuera de España. No me veo viniendo aquí como rival. Tendré que ir incluso fuera de la BCL para no venir aquí. Aunque también hay que ver si alguien te quiere. Creo que me vendrá bien cambiar de entorno y de rutina. Es lo que me piden la cabeza y el cuerpo.
López Nieto siempre quiso estirar la decisión final: “Cuando hacemos la comida de final de temporada, Antonio me pide que me tome una semana, que esté tranquilo y vea las cosas con otra perspectiva. Aunque le dije que no, sabéis cómo es él. No le iba a decir que no me iba a tomar ese tiempo. Cuando volví, hablamos y le dije que la decisión seguía siendo firme. Han hablado con mis agentes y se han solucionado las cosas”.
¿Pensó en dejarlo el pasado verano?: “Se te pasa por la cabeza que llevas cuatro años, las creencias autocumplidas y todo eso. La última vez no empecé bien a nivel de energía y gestión. Tienes que verlo porque te conoces”.
¿Qué hará a partir de mañana?: “Llamar a mi agente, eso es lo primero que pensaré. No lo sé. Hay muchas cosas que valorar. Mi casa está aquí. Hay que cerrar una etapa y eso no es coger las cosas e irse. Tengo muchos amigos, vecinos y gente que me ha rodeado. Hay que cuidar esas relaciones. No sé si llamarlos hermanos pequeños, pero hemos creado un vínculo que estará ahí para toda la vida”.
Una foto de su trayectoria en Málaga: “Me quedaría con una imagen de Badalona. Creo que es cuando me van a pitar una técnica. Es como si hubieran estado todos juntos. Por algo que habíamos hablado antes, me quedo con esa foto”.
La espina clavada de Ibon Navarro en el Unicaja: “Siempre he dicho que me habría gustado acabar de la mano de Antonio. Le he dicho: «Fíjate cómo estaré para romper un compromiso contigo«.
El legado, el motivo de mayor orgullo: “Ese legado que dejamos demuestra que se puede hacer de otra manera y tener éxito. Requiere mucho compromiso, pero se puede conseguir. De eso es de lo que estoy más orgulloso”.
Un mensaje para el Carpena cuando el público no sabía que iba a ser su último partido: “Ellos no lo sabían, pero yo sí. Que lo disfruten, que crean en el club y en el trabajo que se va a hacer. Esto no para y va a seguir creciendo”.
Los motivos de la decisión: “Mi decisión ha sido única y exclusivamente por desgaste y cansancio, tanto mental como físico”.
El futuro del Unicaja: “Creo que lo que hemos dejado aquí está bastante asentado para que continúe. Ahora está en manos de Antonio, de Juanma y de la gerencia. No me he planteado más allá. Lo importante es mantener una estructura similar. Espero que Unicaja encuentre a la persona adecuada para liderar este proyecto. En septiembre nadie se acordará de Ibon Navarro. Ya sabéis que me gusta tener razón. Tiene que venir alguien así para que todo siga funcionando”.
