
La opinión de Merchán tras el empate ante el Almería: «Pase lo que pase, el malaguismo ha ganado»
La verdad es que la semana que terminó ayer ha sido dura para mí por diferentes y variados motivos, estimado lector y oyente de nuestros medios de comunicación. No suelo expresar mis sentimientos de forma pública, pero pienso que en esta ocasión debo hacerlo por ser de justicia para los protagonistas en cuestión.
Ignacio Castillo, pregonero de la Semana Santa de Málaga y, en su momento, hermano mayor de la cofradía trinitaria de El Cautivo, nos dejaba de repente y provocaba un dolor inmenso entre los cofrades malagueños de bien.
Desde luego, no me sería muy complicado extenderme en estas líneas para hablar de la bondad infinita de Ignacio, q. e. p. d., pero basta con recomendarles el excelente artículo publicado sobre su persona por el compañero Gonzalo León en La Opinión de Málaga, sencillamente sublime.
Sin que se apagase en mi corazón la pena por el fallecimiento del ejemplo de amor trinitario que representaba Ignacio Castillo, tan ligado a la advocación mariana de Nuestra Señora María Santísima de la Trinidad, otra triste noticia provocaba en mí una desazón significativa.
Se nos iba uno de los más grandes bolicheros de Fuengirola, malaguista extraordinario, lector diario de Marca, simpatizante del FC Barcelona y persona de una enorme humanidad: José Sánchez, fundador del templo gastronómico Los Marinos José, que empezó su andadura en los años sesenta.
Dejó la albañilería para entregarse a su pasión, que siempre fue pescar en el mar y ofrecer a sus amigos y familiares el producto de su trabajo en el litoral fuengiroleño. Junto a su esposa, Ana López, y con la colaboración de su hermano Paco, puso en marcha un chiringuito en el paseo marítimo de Fuengirola que terminó por desdoblarse en dos restaurantes de referencia en la gastronomía malagueña.
Los Marinos José, ya bajo la dirección de sus hijos e hijas, se ha convertido en un templo gastronómico por excelencia de Andalucía y ha recibido distinciones de toda índole por ello.
Pero José, mi amigo Chozas, como yo le decía muchas veces —don José en otras ocasiones—, íntimo amigo de otro grande como Fernando Puche, tenía un corazón que no le cabía en el pecho y con él aprendí mucho y bien del mundo del mar, de los pescadores y de la vida misma.
Se enzarzaba con Puche y conmigo sobre alineaciones, fichajes y sistemas de juego, y hablaba de la vida, la suya y la de los demás, como si hubiese que apurarla cada día de un trago y disfrutarla como si cada buen rato o conversación pudiese ser la última.
José Sánchez, un grande con todas las letras, merecedor de que la Villa Blanca le conceda los reconocimientos que en privado siempre le dieron, aunque no así públicamente. Se nos quedó pendiente, amigo mío, un último almuerzo, mitad por mi cabezonería, mitad por aquellas cosas de la vida a las que damos demasiada importancia sin darnos cuenta de lo efímero que resulta todo en realidad. Descansa en paz y disfruta, al lado de Fernando Puche, del ascenso a Primera División que el Málaga CF nos va a regalar a todos este sábado.
Discúlpenme, queridos lectores, que no haya escrito el obituario habitual sobre dos extraordinarias personas tan diferentes, pero tan cercanas entre sí por su bondad infinita y por tener ambas esa cualidad humana de ir de cara, de afrontar la vida con la verdad por delante, algo que tanto escasea en nuestros días.
PASE LO QUE PASE EN ALMERÍA, EL MALAGUISMO YA HA GANADO
¡Qué espectáculo tan inenarrable y extraordinario está dando la afición malaguista fuera y dentro del estadio de La Rosaleda!
Los aledaños de Martiricos y varios kilómetros a la redonda fueron ayer la muestra de una ciudad y toda una provincia volcadas con el Málaga CF y con el sueño, aún realizable, del ascenso a LaLiga EA Sports.
La capital de la Costa del Sol y, con ella, más de 30.000 almas vibraron, saltaron, cantaron y bailaron con su equipo durante todo el partido de ayer, y me atrevo a decir que sostuvieron el FUNES BUQUE en pie cuando el cansancio físico de la segunda mitad apareció en las piernas de los futbolistas malacitanos.
Sí, porque un día menos de descanso a estas alturas de la competición es darle mucha, diría yo que demasiada, ventaja a un rival, máxime si este es el Almería, con el fondo de armario que tiene, un equipo construido para ascender, con un propietario con dinero por castigo y un socio del poderío económico de Cristiano Ronaldo.
Así que «los bichos» tuvieron que superar todas esas trabas unidas a las obligadas rotaciones en el once inicial, fruto del desgaste sufrido en el envite frente a la UD Las Palmas del pasado miércoles.
Si a ello unimos el ritmo de juego cansino propuesto por los de Rubi, las pérdidas de tiempo continuas de los jugadores almerienses con la anuencia del colegiado Lax Franco y la experiencia para controlar el envite de futbolistas como Embarba en el cuadro rojiblanco, puede entenderse el 0-0 final en el marcador.
Los blanquiazules no supieron o no pudieron atravesar el entramado defensivo indálico y, pese a las ocasiones de Dotor y Joaquín, fue imposible marcharse con ventaja para el encuentro de vuelta en Almería.
Todo sigue, pues, en el aire, mientras que los blanquiazules están a una victoria por la mínima de lograr el ansiado ascenso ante un rival al que le sirve el empate.
Sin embargo, quedan noventa minutos por delante y quizás media hora más de prórroga, con sus correspondientes descuentos.
Dos pequeños detalles: hasta la fecha, ningún equipo de la Liga Hypermotion que ha empatado a cero en la ida de la final del play-off por el ascenso y ha jugado luego en su casa logró ganar la eliminatoria.
Y no hemos llegado hasta aquí para perder ahora.
«¡QUE SÍ, JOER, QUE VAMOS A ASCENDER!»
¡Memoria, compromiso y fe!, sobre todo esto último.

2 Comentarios
Rokapietrus
Acompaño en el sentimiento por el fallecimiento de ambos. Y hablando de lo que nos interesa, la cosa está muy difícil y no porque nosotros no vayamos a por el partido, ya vimos como el Almería al que le vale el empate en la eliminatoria, no quiso arriesgar, se encerraba muy bien atrás y se dedicó a perder mucho tiempo sin importarle demasiado hacer gol para ganar el partido. Si en casa juega con la misma aptitud buscando no perder, me temo que se equivoca porque a nosotros aunque solo nos vale ganar, vamos a devolverle la visita con nuestra portería a O y como dice Funes, estamos a un gol de llevarnos la eliminarltoria y lo importante es que tenemos pegada para conseguirlo.
José Antonio
Still alive and well