GANÓ EL QUE QUISO GANAR EN EL MARTÍN CARPENA (95-85)

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El CB Málaga derrotó al Milán (95-85) en su despedida de la Euroliga. Foto: Euroleague

@CesarRadioMARCA | Dos no se pelean si uno no quiere. Y el Armani Milán no quiso durante los primeros 30 minutos. Porque de otro modo sería incomprensible imaginar cómo este equipo italiano llevaba ocho victorias consecutivas en el grupo de la muerte de la Euroliga, habiendo incluso acabado con la imbatibilidad del Barcelona. Así que ganó en el Martín Carpena el que quiso ganar, que fue el Club Baloncesto Málaga.

 

Querían Plaza y los suyos despedirse con buen sabor de boca de Europa y a fe que lo consiguieron. Lástima que fueran apenas 2000 los seguidores que acudieron al Martín Carpena a decir “hasta la próxima”. Un ambiente desangelado pero comprensible después de la decepción de haber rozado la clasificación al Top 8 durante toda la competición.

 

 

Pero los jugadores entendieron que debían esforzarse al máximo y así lo hicieron. Y tan en serio se lo tomaron que cuando los italianos se dieron cuenta estaban con 20 de diferencia en el ecuador del tercer cuarto. Stimac, con su efectiva tosquedad; Dragic, con su intensidad y velocidad; y Urtasun, con su trabajo de hormiguita y su calidad, pusieron una distancia humillante para un Milán que se ha colado entre los ocho mejores del continente y que no se quiere perder la Final Four que se disputa en la capital lombarda.

 

Sólo se les vio un poco de esa calidad al inicio del último cuarto. Debe ser que les entraría vergüenza, amor propio o qué sé yo, pero el caso es que rebajaron la distancia en el electrónico a menos de diez. Nada que no se pudiera remediar con un tiempo muerto para ponerse las pilas nuevamente y dejar, gracias a Kuzminskas y a Fran Vázquez, las cosas como estaban para los malagueños. Lástima que luego Toolson no se uniera a la fiesta y fuera expulsado del encuentro por protestar airadamente a los colegiados. No hay manera de que el americano se rehabilite.

 

En cualquier caso, eran ya minutos de la basura y los de Plaza terminaron relajándose. Daba igual. No suelen ser las despedidas felices, ni mucho menos. Pero esta sí lo fue. Ganó el Club Baloncesto Málaga porque quiso ganar y porque el Armani Milán sólo compareció en los últimos diez minutos. Al final, 95-85. Los malagueños quedan quintos del grupo más complicado de la historia del Top16. La próxima temporada, esperamos que más y mejor.