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Bryan Zaragoza saca lo peor de La Rosaleda tras una celebración provocativa

Bryan Zaragoza regresó a La Rosaleda convertido en enemigo. El malagueño fue una de las figuras del Espanyol en el regreso de LaLiga al estadio blanquiazul, pero también acabó siendo el futbolista más señalado por una grada que no le perdonó su celebración tras marcar el 0-1.

El extremo perico se inventó una de las mejores acciones del partido. Recibió, encaró y dejó atrás a Puga y Calero antes de definir para adelantar al conjunto catalán. Un golazo que silenció La Rosaleda durante unos segundos. Después llegó la polémica. Bryan se llevó la mano a la oreja mirando hacia la grada, un gesto que provocó inmediatamente la reacción de la afición malaguista.

No era un partido cualquiera para el atacante. Bryan Zaragoza creció futbolísticamente en Málaga, pero nunca llegó a formar parte de La Academia. Pasó por el CD Tiro Pichón y el CD Conejito de Málaga y, siendo juvenil, intentó dar el salto al Málaga CF. Realizó las correspondientes pruebas, pero los responsables de la cantera blanquiazul decidieron no incorporarlo. Tampoco convenció al Betis ni al Valladolid, donde igualmente tuvo la oportunidad de probar. Su historia cambió cuando el Granada sí apostó por él.

El pasado estuvo muy presente durante su regreso a Martiricos. Cada vez que Bryan entraba en contacto con el balón aparecían los silbidos, una dinámica que se intensificó después de un encontronazo con Carlos Puga. Ambos chocaron sus cabezas en una acción que provocó un pequeño rifirrafe y que el árbitro resolvió enseñando una amarilla a cada uno.

«Bryan, muérete…»

Fue entonces cuando apareció uno de los momentos más desagradables de la noche. Desde la grada se escuchó el cántico “Bryan, muérete”, completamente fuera de lugar y que nada tiene que ver con el comportamiento que debe representar a la afición malaguista. El futbolista tampoco contribuyó a rebajar la temperatura. Continuó realizando gestos hacia la grada y cada intervención suya era recibida con una nueva pitada. La relación entre Bryan Zaragoza y La Rosaleda quedó rota mucho antes de que el jugador abandonara el césped.

En el minuto 73 llegó su sustitución. El malagueño se marchó entre una nueva sonora pitada de un estadio que le recibió como uno de los suyos y acabó despidiéndole como a uno de los rivales más incómodos de la noche. Su regreso a casa tuvo gol, polémica y un protagonista claro: Bryan Zaragoza.

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