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Cuesta arriba y con los topes puestos…

Ha llegado el Málaga al parón y no arranca El equipo de Funes se mueve a impulsos, pero estos duran poco o no son suficientes para ganar. Da rabia porque, realmente, este Málaga no está tan lejos de conseguir una victoria. El problema es que ya ha pasado un 20% de la competición y no lo ha hecho. Siete jornadas no pueden ser solo mala suerte o pequeños detalles. Esa no puede ser la lectura. Me consta que, de puertas para dentro, tampoco lo es.

Si algo tiene Funes es capacidad de trabajo. Es verdad que, en la victoria, los grandes discursos suenan a obra maestra y que, en la derrota, el exceso de palabras tiende a verse como verborrea o excusas. La confianza en el entrenador debe estar intacta. Funes es más de Primera que probablemente muchos de los jugadores que tiene que dirigir este curso. El foco, de momento, hay que ponerlo fuera del verde, donde están las cabezas pensantes.

El Málaga, sin gol y al límite

Este Málaga no marca goles y esa es la principal desesperación que tiene frustrados a los jugadores costasoleños. Sin gol es imposible pensar en la permanencia y ahí debe poner el equipo el foco durante las dos semanas que tiene ahora por delante para trabajar en este mega parón de selecciones que se han inventado para seguir haciendo más ridículo, si cabe, el calendario del fútbol nacional e internacional. El Málaga está al límite de sus opciones ahora mismo y estas no dan para generar un volumen grande de ocasiones.

Un paso adelante de varios

La confianza en los Bichos es plena, pero este Málaga necesita que den un paso adelante ya. Que Dani Lorenzo filtre más pases. Que Larrubia se atreva a disparar. Que Chupe no esté enfadado por los pocos balones que le llegan y los aproveche. Que Izan recupere su seguridad y confianza. Que Joaquín siga encarando y mirando a puerta. Que Rafita… Bueno, a Rafita poco hay que decirle porque se ha adaptado a las mil maravillas.

Parón de semiautomático

El parón llegó antes a Getafe. Sería el sol de Madrid que nos achicharró a todos los presentes o que esta Liga es un desastre con algunas cosas. Me fui quemado, literalmente, del Coliseum. Con el VAR, con la derrota y con el trato de la seguridad para con los malaguistas. Vamos a reflexionar en este parón. Reseteemos un poco la moral y la confianza en esta plantilla. Ya habrá tiempo de pedir responsabilidades si el equipo desciende.

Ahora mismo, y viendo que no va a venir nadie hasta enero, solo nos queda apoyar a los jugadores a la vez que exigirles. Equilibrio. Esa es la receta que recomiendo. Tan fácil como difícil en este Málaga que conocemos.

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