
CRÓNICA | El Unicaja saca su versión más seria y sigue vivo por el playoff
Recuperación de la versión más seria y de la senda de la victoria. El Unicaja se impuso al Río Breogán (101-83) en una de sus actuaciones más serias de los últimos meses. El cuadro cajista salió muy concentrado y concienciado desde el primer minuto. Un partido que empezó a dominar, de forma clara, desde su superioridad en el rebote y su acierto en la pintura. Una actuación que fue tan seria como coral. Dos palabras que siempre han definido el ‘plan‘ de Ibon Navarro. El cuadro cajista se llevó el triunfo con los 20 puntos de Perry y con otros cinco jugadores que llegaron a los dobles dígitos de anotación: Balcerowski (14), Barreiro (14), Webb III (12), Kalinoski (12) y Rubit (10). Francis Alonso, con 18 puntos, regresó a casa en la semana que se anunció su continuidad por un año más por el Río Breogán y fue el mejor de su equipo en ataque. Un triunfo que permite al Unicaja, pase lo que pase en lo que resta de jornada y haga lo que haga en Badalona en los 20 minutos que faltan por disputarse, llegará con opción de clasificar al playoff en la última jornada donde jugará ante el Kosner Baskonia en el Buesa Arena. Ahora toca esperar a lo que hagan La Laguna Tenerife y Surne Bilbao Basket en la jornada. La fase previa de la BCL, ya está asegurada, como mínimo, para los cajistas.
El Unicaja afrontaba un duelo vital. Debía ganar para seguir con vida real en la lucha por alcanzar el playoff por el título de la Liga Endesa y para no meterse en un lío morrocotudo de cara a la clasificación a la próxima BCL. Llegaba a Málaga un equipo alegre y que está viviendo una buena temporada y que quería seguir soñando. El Río Breogán, con un sonriente y ovacionado Francis Alonso tras firmar su renovación por un año más con el cuadro gallego, quería asaltar el Carpena y ahondar en la mala racha del cuadro de Los Guindos. Los cajistas, con la gran novedad de Djedovic que llegó a tiempo y forzó para ayudar al equipo, buscaba un triunfo que le hiciera llegar con opciones matemáticas a la última jornada de cara a las eliminatorias por el título y trasladar la presión al Surne Bilbao Basket en su duelo ante el Bàsquet Girona.
Se le decía en la previa a Ibon Navarro que el Río Breogán es un equipo al que le cuesta entrar en los partidos. Esos primeros minutos eran muy importantes. Más aún para un plantel tan falta de confianza como es actualmente el Unicaja. Los cajistas empezaron con un 4-0 con dos acciones positivas de Balcerowski y Webb III. El polaco se hizo fuerte cerca del aro y el americano abría la pista y sólo pisar la línea le hizo no conseguir el triple en su primer intento de lanzamiento. Aranitovic, desde la línea de personal, ponía los primeros puntos para el equipo de Casimiro.
Las primeras acciones de partido transmitían buenas sensaciones en el cuadro malagueño. Muy intenso y concentrado. Contundente en el rebote. En ambos aros. No llegaban segundas oportunidades para los gallegos y sí las tenía, y de forma plural, el Unicaja. Balcerowski y Kalinoski, con un triple, castigaban a los gallegos. Tras el acierto del exjugador del Breogán, llegaba un duelo de 2+1. Lo lograba primero Russell, de los más destacados de los visitantes en el primer tiempo, y le replicaba Barreiro. El gallego consiguió una gran acción de ataque y tanto en Murcia como en el primer tiempo ante Breogán demostró lo primero que se necesita para salir de situaciones negativas. Carácter, lucha, garra y no dar un balón por perdido. Posteriormente, Webb III dañaba desde el perímetro y Alberto Díaz tuvo un primer impacto en el choque muy positivo. El capitán encadenó cinco puntos y ponía a los malagueños con +12 (22-10, a falta de 4:01 para llegar al final del primer cuarto). Lo tenía que frenar Luis Casimiro.
Tras el tiempo muerto del extécnico del Unicaja, se tardó un par de minutos en volver a ver canastas. Llegó un buen momento para Rubit. El ex del Bayern de Múnich estaba prácticamente olvidado desde que Kravish volvió a los esquemas de Ibon Navarro. En Murcia tuvo la opción de volver a contar con minutos dignos y los aprovechó. El entrenador cajista también lo interpretó así y hoy volvió a apostar por él. Y lo está haciendo con un nuevo papel que parece dar resultado: jugando al 4. Se siente con más espacios y ahí es un jugador que tiene recursos en ataque para anotar. Francis Alonso lograba estrenar su propio casillero, pero eso no evitaba el buen primer cuarto del Unicaja. 29 puntos e inmenso en el rebote. Los primeros 10 minutos también dejaron la buena noticia de que Djedovic volvía viendo el aro. 29-15 finalizaba el primer cuarto. +14 para los cajistas. Gran diferencia en el rebote: 12 atrapados por el Unicaja (5 en ataque) y sólo 3 capturas del Río Breogán.
El segundo cuarto arrancaba con un triple de Kurucs. Aunque el Unicaja lo neutralizó bien a través de Perry y Rubit. Entre los dos anotaron los primeros siete puntos del equipo en el segundo acto. Russell se empeñaba en que el Río Breogán no se marchara del partido. Su buen parcial de puntos estuvo interrumpido por una de las mejores canastas del cuadro malagueño en lo que va de temporada. Balcerowski se hizo fuerte. Aprovechó su altura. Algo que debería hacer con mucha más frecuencia. Cogió el balón con una mano, estiró el brazo y hundió el aro. Mirada desafiante. Sabía que la acción era para highlight y la foto. Le dio confianza porque se iba a los 8 puntos en la primera mitad.
El Unicaja se mostró muy fuerte en la pintura y en el rebote durante todo el partido
Mientras tanto, Río Breogán se agarraba al triple. Llegó a ponerse a 10 después de un triple de Walker y tuvo alguna opción para bajar de la barrera psicológica. No lo aprovecharon. Y ahí llegó Barreiro. El gallego anotó cinco puntos de forma consecutiva y hacía que el Unicaja volviera a contar con una renta considerable: +15 (47-32, a falta de 3:02 para llegar al descanso). Antes del descanso, Francis Alonso también demostró el porqué ha sido renovado por todo lo alto en Lugo y de su regreso en esta temporada a la selección española. Dos triples para intentar que el Río Breogán se agarrase a un hilo de vida. El Unicaja, en su versión más seria desde hace meses, se marchaba con 13 puntos de ventaja al descanso (51-38).
El Unicaja empezó muy bien el primer tiempo y quería hacer exactamente lo mismo en el segundo. Perry comenzó acertando desde el perímetro. Y desde el triple llegaba el momento Kalinoski. Anotaba dos triples prácticamente consecutivos que se añadieron a los aciertos de Balcerowski y de Audige. La seriedad y la intensidad también se mantenía de inicio por parte de los de Ibon Navarro. Se iba al +22. Se ponía 64-42 y Luis Casimiro, muy enfadado, pedía tiempo muerto. Era la máxima para el cuadro malagueño.
A pesar de pararlo, el Unicaja hoy se sentía bien. Concienciado y también alegre. Webb III encadenaba cinco puntos y elevaba la renta al +25 (69-44, tras llegarse al ecuador del tercer cuarto). Tras llegar a esa diferencia, el Río Breogán anotó dos triples de forma consecutiva. Aranitovic y Francis Alonso, que se iba al 4/5 en triples, ponía un parcial de 0-6 y bajaba la diferencia a los 19. Ibon Navarro no quería líos ni confianzas. Tiempo muerto al instante. Todavía quedaba por delante casi tres minutos de tercer cuarto y todo el último asalto.
El escolta malagueño seguía a lo suyo tras la pausa de Ibon Navarro. Lograba un 2+1 de difícil factura. Se iba a los 15 puntos y continuaba descontando en la desventaja de los gallegos. Necesitaba el Unicaja un acierto en ataque. Y llegaba. Desde las manos de Djedovic. Triple solo, triple para dentro. Al contragolpe, Barreiro también conseguía anotar. De los mejores partidos del jugador de Cerceda en lo que va de curso. Y todo ello mientras en el mundo del mercado ACB se empieza a ligar el nombre de Álex Reyes, cupo y de su posición, como posible fichaje del Unicaja para el próximo curso. Rubit, uno de los que llegó en mitad del curso y que nadie apunta en la quiniela de la composición de la plantilla futura de los malagueños, anotaba tres puntos consecutivos para el equipo verde y morado. Cruz y Walker, este último con un triplazo sobre la bocina, cerraban el cuarto con el +16 para los de Ibon Navarro: 77-61.
La gran diferencia, a nivel ofensivo, estaba en la pintura. El Unicaja anotaba muchísimo más que el Río Breogán. Eso lo agradeció, y mucho, Olek Balcerowski. El polaco metía puntos a su saca en el comienzo del último cuarto y se iba a los 14 puntos. Unos primeros compases donde el Río Breogán se pudo colocar a 12 de ventaja. Francis Alonso anotaba un triple, pero existía la duda de si entraba o no en tiempo porque se había cometido una falta previa. Los árbitros fueron al instant replay a revisarlo y no le dieron validez a la acción. Un acierto exterior que sí hacían efectivo tanto Perry como Brankovic. Sucesión de canastas que dejaba al equipo malagueño con el +16 con el que iniciaba el cuarto y ya iba quedando menos tiempo.
Llegaba el momento ‘Boquerón’. Perry empezaba a ver el aro con mucha facilidad y se iba a los 18 puntos. El Unicaja se ponía con +17. Cierto es que la victoria cajista dejaba sin validez el basket average entre ambos equipos porque ya no se iba a poder igualar en el balance en la clasificación, pero cuando uno es jugador tiene espinas que siempre quiere sacarse. Los malagueños perdieron en tierras gallegas por 16 de diferencia. Era otro partido, basado en moral, que también había en juego.
Eso se lo quería tomar en serio Barreiro. El gallego conseguía anotar desde la personal y también con un aro pasado de bella factura. Brankovic conseguía anotar desde el 6,75 para el Río Breogán, pero Kravish lograba anotar un 2+1 que contrarrestaba la jugada anterior. El tramo final de partido fue dedicado a intentar llegar a los 100 puntos y volver a comprar pizzas, algo que hace tiempo que no sucedía, en el vestuario del Unicaja. Perry, después de varios intentos fallidos por parte de sus compañeros, acababa recuperando un balón y culminando colgándose del aro. Victoria por 101-83 y a esperar lo que hagan Surne Bilbao Basket y La Laguna Tenerife en esta penúltima jornada de la fase regular de la Liga Endesa.
