
Cuando el Málaga CF salvó un ‘match-ball’ el curso pasado en Ipurúa
El Málaga CF afronta un partido capital en su lucha por el playoff de ascenso a Primera División. El cuadro de Funes se mide al Eibar en Ipurúa. Visita el estadio del mejor local de la categoría y del equipo que sería líder de la categoría de plata si solo se contaran los partidos correspondientes a la segunda vuelta. Llega el peor rival, probablemente, en el peor momento de los blanquiazules con el técnico de Loja en el banquillo. Los malaguistas viajan al campo armero después de caer en las últimas dos jornadas ante otros dos rivales de la parte alta: UD Almería y CD Castellón. Tras esos resultados, los malaguistas se miden a un equipo que están en playoff y un punto por delante. Una derrota haría que los vascos se marcharan con cuatro puntos de ventaja más el goal average (acabó 1-1 el partido de la primera vuelta) con cuatro jornadas por delante. Una situación delicada para viajar a Eibar. Algo que ya sucedió el pasado curso.
Corría la Jornada 36 de LaLiga Hypermotion. En plena Semana Santa. El fin de semana arrancaba con la amenaza de que el Málaga CF cayera a puestos de descenso. El Eldense, que venía con la flecha hacia arriba desde la llegada de Oltra al banquillo, tenía la oportunidad de igualarse a puntos con el Málaga CF. La oportunidad que se le presentaba al equipo alicantino era tremenda. Visita al desahuciado Racing de Ferrol que ya estaba con casi los dos pies puestos en Primera Federación. Contra todo pronóstico, el equipo gallego vencía por 1-0 al Eldense con un gol de Álvaro Giménez. Los blanquiazules veían que no les superaban en la clasificación y tenían que esperar hasta el lunes para competir ante el Eibar.
Ipurúa: punto clasificatorio y de inflexión en el tramo final del curso pasado
Se viajaba a Ipurúa con una racha de cinco derrotas en seis partidos. Y, en concreto, tres derrotas consecutivas frente al Real Oviedo, Huesca y Córdoba. El Málaga CF saltó con otra energía al césped y acabó consiguiendo un punto muy importante. Murillo, con un gol de cabeza tras una jugada a balón parado (fue el último en este arte durante muchos meses en el equipo malaguista) y Rafa Rodríguez, con su primera gran irrupción con el primer equipo con un gran disparo desde la frontal, anotaron los tantos blanquiazules. La alegría de la ventaja del 1-2 duró muy poco. Al minuto, Nelson Monte tuvo el infortunio de marcar un gol en propia puerta. Aunque fue un punto en la clasificación y tambie´n de inflexión. Tras ese empate, el Málaga CF conseguía ganar, en La Rosaleda, ante el CD Castellón y el Granada CF.
