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El Dólmenes Antequera se juega el título de liga en la última jornada ante el Alarcos Ciudad Real

El Dólmenes Antequera afronta este fin de semana un partido decisivo en la última jornada de la Primera División Nacional, en el que buscará proclamarse campeón del Grupo F. El conjunto antequerano visitará al Alarcos Ciudad Real con la necesidad de sumar una victoria que le asegure matemáticamente la primera posición, aunque un empate también podría ser suficiente gracias a su mejor diferencia de goles respecto a su principal perseguidor, el Cantera Sur.

El choque llega en un momento clave para los antequeranos, que han firmado una temporada muy sólida y regular, consolidándose como uno de los equipos más fuertes del grupo. La posibilidad de cerrar la liga como líderes supondría un impulso anímico importante para el equipo de cara a la fase de ascenso a División de Honor Plata, el tramo más exigente y determinante de la temporada. El equipo malagueño llega a esta cita con la etiqueta de favorito para lograr dicho ascenso, aunque es consciente de que deberá refrendarlo sobre la pista frente a rivales de alto nivel.

Por su parte, el Alarcos Ciudad Real afronta el encuentro sin objetivos clasificatorios, ya que ocupa la penúltima posición y ya ha consumado su descenso. Aun así, el conjunto manchego intentará competir con intensidad y ofrecer una buena imagen en su despedida ante su afición, lo que obliga a los visitantes a no relajarse en ningún momento. Desde el cuerpo técnico liderado por Agustín Vidal, se insiste en mantener la concentración durante los 60 minutos, evitando sorpresas en un partido que, a priori, podría parecer favorable.

En la previa del choque, el jugador Pablo Fernández destacó la relevancia del partido y el trabajo acumulado durante todo el curso: “Es un encuentro muy importante para nosotros. El esfuerzo de todo el año sería perfecto si logramos terminar primeros y, además, nos daría impulso para la fase de ascenso”, explicó. El jugador también subrayó que ese tramo final “es el momento que todo el equipo está esperando”, reflejando la ambición y la ilusión del vestuario.

Además, el vestuario antequerano confía en mantener la dinámica positiva que ha mostrado en las últimas jornadas, donde ha sabido gestionar tanto partidos ajustados como encuentros más cómodos. La consistencia defensiva y la eficacia en ataque han sido claves para llegar con opciones intactas a este último compromiso liguero.

El desenlace de este partido no solo definirá el campeón del grupo, sino que también marcará el estado de confianza con el que el Dólmenes Antequera afrontará el reto definitivo por el ascenso, un objetivo que lleva meses gestándose y que ahora entra en su fase más decisiva.

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