
El Málaga Ciudad Redonda se lanza a un llamamiento público: «Salvemos el fútbol sala de nuestra ciudad»
El Málaga Ciudad Redonda vive las peores horas de su historia. El conjunto de la capital costasoleña, que el curso pasado disputó el playoff de ascenso a Primera División y cayó en semifinales, ahora mismo no podría jugar en la categoría de plata del fútbol sala español. Tampoco lo podrá hacer su filial, que por méritos deportivos debía competir en 2ªB, y su juvenil que está en División de Honor Sénior y también milita en categoría nacional. Después de que la RFEF le dejara sin poder competir, el club malagueño consiguió una cautelar que le permitía recuperar el poder competir. Una decisión sobre la que la Federación no estaba de acuerdo y alegó al Juzgado de lo Mercantil. El mismo juzgado que dio la cautelar, se la ha denegado al Málaga Ciudad Redonda.
Su propietario, Manu Heredia, ha lanzado un mensaje de SOS a través de sus redes sociales y ha usado el hashtag #SalvemosElFutsalDeMálaga para intentar que el equipo de la capital de la Costa del Sol pueda competir en categorías nacionales en la temporada 2026/27.
Heredia sostiene que hace un año adquirió en una venta judicial el club heredero del histórico UMA Antequera, entidad que llegó a proclamarse campeona de la Copa del Rey. Según su versión, la operación supuso un desembolso de alrededor de 800.000 euros de patrimonio personal, frente a los 50.000 euros que, afirma, se han señalado como precio de compra. El empresario cifra en 776.099,76 euros el coste de una temporada recogido en el expediente judicial.
Durante la pasada campaña, el proyecto mantuvo en competición tres equipos: el conjunto de Segunda División, el filial de Segunda B y el juvenil de División de Honor. Además, el primer equipo disputó el playoff de ascenso a Primera División con autorización federativa, según expone Heredia.
Una disputa con la Federación
El principal conflicto se sitúa ahora en torno a la inscripción del club y a las deudas federativas. Heredia asegura que la Federación Española de Fútbol Sala abrió una cuenta de cliente a nombre de CD Heredia 21 FS y facturó al club durante la temporada por sus tres categorías. Al mismo tiempo, denuncia que se rechazaron las ayudas solicitadas para el primer equipo, el filial y la cantera mientras sus expedientes permanecían «en análisis».
Uno de los momentos clave, según el relato difundido por el propietario, se produjo el 10 de julio, cuando el club comunicó por escrito el pago de la totalidad de la deuda que, asegura, correspondía tanto al CD Universidad de Málaga como al CD Heredia 21. Dos horas después, siempre según su versión, la plaza fue adjudicada a otro club.
Heredia también cuestiona el diferente tratamiento de los plazos de inscripción. Mientras a su entidad se le habría establecido como fecha límite el 15 de julio, denuncia que el 13 de agosto se permitió la inscripción de otro club.
La disputa llegó igualmente a los tribunales. El propietario afirma que el 30 de julio un juzgado ordenó la inscripción del club y que dicha medida permaneció vigente durante 18 días. El 20 de agosto, sin embargo, esa medida fue levantada, dejando al proyecto nuevamente en una situación crítica.
La cantera, en el centro del conflicto
Más allá de la plaza del primer equipo, Heredia pone el foco en la cantera. Según denuncia, un grupo de jugadores de entre 16 y 18 años, pertenecientes al equipo juvenil, continúa a la espera de que se valide su inscripción cuando, asegura, el trámite todavía se encuentra dentro de plazo.
El propietario sostiene que la situación no afecta a la plaza de otros clubes y reclama simplemente que la Federación valide las licencias pendientes. También recuerda que decenas de niños y niñas continúan entrenándose bajo el escudo del club.
Por ello, la petición que formula públicamente pasa por encontrar una solución «dentro del margen federativo» que permita mantener al menos al juvenil y al filial, además de reclamar la mediación de la Federación Andaluza de Fútbol, la Junta de Andalucía y otras instituciones.
Heredia asegura haber trasladado personalmente la situación al presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, así como al CEO de Fútbol Sala RFEF, Mario Hernando, y al director de la Asesoría Jurídica, Jordi Aparisi. El propietario afirma que estas personas conocen la situación, aunque recalca que no les atribuye responsabilidades ni conoce sus motivos.
«Esto ya no va de mí»
El llamamiento incorpora también una dimensión personal. Heredia explica que se encuentra recuperándose de un cáncer y asegura haber destinado al proyecto su patrimonio, tiempo y esfuerzo.
«Esto ya no va de mí», sostiene en su mensaje, en el que reclama apoyo público para evitar que desaparezca el proyecto de fútbol sala de Málaga.
La polémica queda ahora pendiente de las decisiones federativas, institucionales y judiciales que puedan producirse. Mientras tanto, el club mantiene su reivindicación de encontrar una vía que permita garantizar la continuidad de sus equipos de formación y del proyecto deportivo vinculado al fútbol sala malagueño.
