
El Pizarrón: Funes ganó el partido en Ipurua con su dirección de campo
Es de justicia dar su mérito a Funes. El técnico fue clave en la victoria, acertando en todos los cambios y eso toca analizarlo en ‘El Pizarrón’. En primer lugar, la entrada de Ramón en el descanso que dotó al equipo de dinamismo con balón. Después, la doble punta para llegar al empate y, finalmente, la entrada de Darko Brasanac que acabó de dar al Málaga CF la victoria ante el Eibar. Una primera parte de inseguridad y donde se mostraron todas las costuras malaguistas que queda en el olvido por 45 minutos de fútbol excelso gracias a la dirección de campo de Juanfran Funes.
45 minutos de inseguridad y mostrar las costuras
El partido inicio con cierto tanteo, en el que el Málaga CF salió victorioso por encontrarse con un penalti. Décimo de la temporada y octavo anotado para ponerse por delante. Seguramente más pronto de lo que esperaba y le hubiese gustado a los malaguistas. A partir de ahí, se abrió un partido que mostró todas las debilidades blanquiazules. La primera, la defensa de pelota parada para encajar el empate. Una acción defendida en superioridad, con un siete contra seis en área propia, pero que no se puede defender peor. El marcaje zonal deja a Rafa Rodríguez con dos jugadores y, tras una pantalla, Jair prolonga al punto de penalti donde se encuentran cuatro jugadores de la SD Eibar y ningún visitante. Al final, gol tras rebote y de cierta fortuna, pero que tiene su génesis en una fatal defensa de acción a balón parado.
Con el empate, de nuevo el conjunto armero se centra en mostrar las debilidades del Málaga. Esta vez a través de un balón largo después de que los de Funes iniciaran una presión a un saque de puerta. Disputa aérea que gana Ares a Rafita y deja a Bautista con ventaja para conducir tras el fallo de Einar, primero estando demasiado lejos de su par y, segundo, tirando un fuera de juego en una situación de máximo peligro. Debido a la presión malaguista, el repliegue es lento y eso permite hasta tres remates en área que acaban con la remontada armera. Los de Funes no acabaron mal la primera parte, pero con un juego excesivamente plano ante el 6-3-1 que planteó el Eibar en ventaja.
La entrada de Ramón cambió el partido
La amarilla de Izan aceleró la entrada de Ramón, pero el capitán malaguista entró para dotar a su equipo de dinamismo y profundidad con balón. A pesar de ser un arma de doble filo ante las transiciones rivales, la sustitución le salió de 10 a Funes. Ramón fue el cuarto jugador con más pases del Málaga CF (47/51). Además, 32 de ellos fueron en campo rival y cerró con un 3/4 en pases largos. No solo fue esto, además fue el séptimo jugador que más intervino con apenas medio partido (55), únicamente tuvo cuatro pérdidas y aportó cuatro recuperaciones de balón. Pero, alejado de las estadísticas, el ‘6’ lavó la cara al Málaga, le permitió girar y encontrar compañeros dentro, colocar a los extremos en situaciones de uno para uno y vivir a su equipo con más profundidad.
Funes ganó el partido con su dirección de campo
La entrada de Niño y Haitam no cambiaba solo el sistema, si no que sacaba a lucir las fortalezas de ciertos jugadores. Chupete pasaba a estar acompañado y tener más libertad, ya que el gaditano se encargaba de fijar a los centrales. Haitam se aprovechaba de ello y tenía más facilidad de asociación y Joaquín, con un centrocampista menos, tenía más espacio para soltarse por dentro. La acción del empate es la jugada perfecta para mostrar el esquema. Tras robo, Ramón lanza a Chupe que busca el espacio solo, ya que los dos centrales rivales están fijados por Niño. En una situación atípica para él, el ‘9’ malaguista levanta la cabeza y ve la petición de su compañero al segundo palo. Caramelo y gol para igualar la contienda con el cambio de sistema.
La guinda llegó con el cambio de Brasanac, que deja a Funes con la capacidad de hacer cualquier cambio sin oportunidad de queja en lo que queda de temporada. El lojeño daba entrada a un centrocampista para sumar músculo ante las transiciones y, además, un jugador con muy buena llegada. La jugada del 3 a 2 es larga y cocinada a fuego lento, pero eso cambia cuando el balón le llega a ‘Joaking’, que elimina a dos jugadores mediante el regate y encuentra a Darko en ese espacio generado por el caos del regate. El serbio entiende el movimiento de su compañero, gana altura y le aporta línea de pase para acabar mandando el balón al rincón.
El 2 a 4 llega gracias a la desesperación armera. El de Miraflores se encuentra, de nuevo, en situación de encarar ante la desesperación del Eibar por empatar. Este elimina a dos jugadores, como en la jugada del gol anterior, y deja a Niño en un uno para dos que define de manera inmejorable. Tres toques, dos rivales por el suelo y a la cazuela. EL Málaga CF se llevó tres puntos de Ipurua, pero sobre todo, el miedo de los demás equipos a un equipo que es capaz de ganar a cualquiera. 19 tiros, tres ocasiones claras, 523 pases, 118 pases en último tercio, 74% de acierto en acciones defensivas y rendimientos como el de Murillo, quien acabó con 125 toques de balón en un partido donde los malaguistas demostraron el equipo que quieren ser.

1 Comentario
Fj martin
Es obvio que Funes se está mostrando como un grandísimo entrenador el juego y los números del equipo así lo avalan.por cierto grandísimo acierto del director deportivo apostando por el cuando nadie daba un duro por el (y cuando digo nadie digo aficionados, periodistas y demás.)