
Una lesión grave y una expulsión: el destino cita de nuevo a Ramón con Almería
El capitán del Málaga CF, Ramón Enríquez, volverá a Almería. Lo hará después de la expulsión que sufrió tras su enfrentamiento con Chirino en la tangana que se formó tras el pitido final de la jornada 36 de liga entre blanquiazules y rojiblancos en el UD Almería Stadium. El de Órgiva solo fue sancionado con un partido. En dicho encuentro, Ramón se desquitó tras regresar 414 días depués al escenario donde sufrió su última grave lesión. El avance de la fase regular y eliminatorias por el ascenso ha querido que para el granadino, formado en la cantera malaguista desde categoría infantil con 14 años, este sea un partido doblemente especial con la oportunidad de resarcirse en muchos aspectos.
Evidentemente, tras el calvario de lesiones que el malaguista ha sufrido desde sus inicios con el primer equipo, ascender a Primera División sería algo muy emotivo. Más aún en el estadio donde, tras retirarse con hielo en la rodilla y conocerse su grave lesión de rotura de ligamento cruzado unos días después, muchos le daban ya como caso futbolístico perdido. Pero, Ramón nunca se rindió.
“Tanto en los momentos malos como en los buenos, soy muy lineal y consciente de que estas cosas que pasan. Me está tocando vivirlas muy seguidamente, pero estoy muy orgulloso de mi trabajo y agradecido a los fisios y doctores, que me están permitiendo darme mis momentos y cuadrar los minutos y las cargas. He tenido la fortaleza en cada momento y de afrontar cada lesión con dos cojones. Siempre he tenido muy claro que voy a triunfar aquí, venga lo que venga. Afrontándolo así, llegarán cosas bonitas”, decía Ramón en una rueda de prensa previa al partido contra el Racing de Santander hace apenas un mes.
La prudencia ha marcado cada paso en el regreso de Ramón a los terrenos de juego. Tanto el cuerpo técnico como los servicios médicos tenían claro que no podían precipitarse y que, una vez obtenida el alta médica, el siguiente reto era alcanzar el ritmo competitivo necesario para volver a rendir al máximo nivel. Por ello, el centrocampista acumuló semanas de trabajo junto al grupo, ganando confianza y sensaciones sin sufrir ningún percance físico, con la vista puesta en reaparecer cuando estuviera plenamente preparado para ayudar al equipo.
El futbolista de Órgiva ya ha vuelto a competir y ha dejado señales muy positivas en sus apariciones. Este curso, tras su reaparición en Riazro a inicios del pasado mes de abril, ha conseguido acumular 335 minutos repartidos en 10 partidos. Con una asistencia incluida en el partido ante el Real Sporting que acabó con 2-1 en La Rosaleda. Eso sí, aún no ha sido titular.
Ahora, dos meses después de disputar siete minutos en el último duelo ante los de Rubi, Ramón regresa precisamente al escenario que le obligó a detener su carrera de forma abrupta y lo hace con un ascenso en juego para su Málaga. Capitán y uno de los referentes del vestuario, su objetivo vuelve a ser el mismo que le ha acompañado desde su irrupción en el primer equipo en 2019: pelear por llevar al Málaga CF a la élite y volver a ser determinante en el equipo de su vida.
