
El Málaga CF y su propio espejo de 2019: Cinco finales para volver a playoffs
El Málaga CF ha salido de los playoffs de ascenso a Primera tras 16 jornadas consecutivas inmersos en ellos. No es el momento de hacer drama. Una temporada que parecía destinada a la pelea por la permanencia se ha convertido en un ilusionante curso en el que el cuadro de Martiricos ha logrado estar cuatro meses en los puestos verdes de la clasificación. Pero han llegado los nervios. Las dos derrotas consecutivas ante Almería (3-2) y Castellón (2-3) han colocado al equipo costasoleño en octava posición. Por delante, cinco partidos de fase regular para demostrar que merece jugar la promoción de ascenso y un espejo en el que mirarse.
El Málaga CF hace siete años ya vivió esta situación y supo arreglarla
Los boquerones pueden mirar siete años atrás y encontrar un precedente que, más allá de la estadística, transmite un mensaje claro. Esto ya se ha hecho antes. Y además, de la mejor manera posible. En la temporada 2018-2019, el equipo entonces dirigido por Víctor Sánchez del Amo firmó un cierre de curso perfecto cuando más lo necesitaba. A partir de la jornada 38, los blanquiazules encadenaron cinco victorias consecutivas que cambiaron por completo el panorama de un equipo llamado a ascender y que no llegaba a la promoción. En un curso que, como en este, el cambio de entrenador (Juan Ramón López Muñiz en este caso fue el cesado) fue crucial en la dinámica de los boquerones.
Todo comenzó con un contundente triunfo por 3-0 ante el Real Oviedo (Adrián, Ontiveros y Cifu vieron puerta. El Málaga se quedó con diez en el minuto 30 por la expulsión de Keidi Bare). Después, en la jornada 39, los puntos volaron automáticamente a Martiricos, ya que el rival era el excluido Reus por problemas económicos. Un equipo catalán que en la primera vuelta ganó 0-3 en La Rosaleda. Esa semana, los malaguistas jugaron contra el filial. En la jornada 40, los malaguistas derrotaron a un Zaragoza que también luchaba por la salvación (3-1), como este curso. Los goles de Renato Santos, Blanco Leschuk y Adrián sirvieron para remontar el tanto inicial de Pep Biel.
El golpe sobre la mesa definitivo fue en la jornada 41, con ese 1-2 ante el Albacete Balompié, rival directo por el play-off. Ontiveros y N’Diaye pusieron en ventaja a los visitantes y el gol de Zozulya recortó diferencias. La guinda llegó en La Rosaleda, con un 3-0 frente al Elche CF gracias a los tantos de Boulahroud, Federico Ricca e Hicham. Un pleno de 15 puntos que permitió al Málaga meterse en la promoción cuando había llegado a estar fuera. Un ejemplo reciente que hoy cobra más sentido que nunca. Llegó a la jornada 38 en séptima posición con 59 puntos y terminó la fase regular tercero con 74.
Ahora, el calendario vuelve a poner a prueba al conjunto blanquiazul. El primer obstáculo será este sábado ante la SD Eibar, un rival siempre exigente, en la mejor dinámica de la categoría y con las mismas aspiraciones. Después, turno para hacerse fuerte en casa frente al Sporting de Gijón. La tercera parada llevará al equipo a medirse al AD Ceuta FC a domicilio, antes de recibir en La Rosaleda a otro rival directo como el Racing de Santander. El cierre será, curiosamente, en un escenario con ecos del pasado: visita al Real Zaragoza.
El final de esa temporada no es el deseado, cayendo en playoffs contra el Deportivo de la Coruña, pero paso a paso. Si algo ha enseñado Funes en los seis meses que lleva en el banquillo es ir objetivo a objetivo. Ahora, cinco finales para jugar los playoffs. El precedente es más que claro.
