Fue una de las acciones clave del partido que se saldó con victoria malaguista ante el Sporting de Gijón (2-1). Los boquerones apenas disfrutaron de un cuarto de hora de superioridad numérica tras la expulsión de Dubasin por una salvaje patada karateka sobre Diego Murillo. En el 45′, un error infantil de Dotor dejó en igualdad numérica nuevamente a ambos combinados. El madrileño agarró a Gaspar Campos cerca de la medular cuando el extremo se dirigía solo hacia la meta de Alfonso Herrero y lo derribó.
Sánchez López no lo dudó y le mostró la cartulina roja de forma directa. No fue a la pantalla a revisar la acción. Entendió que el extremo del cuadro asturiano se dirigía directo y sin oposición hacia la meta de Alfonso Herrero pese a la gran distancia que le separaba de la misma. Los futbolistas boquerones reclamaron que les daba tiempo a alcanzar a Gaspar Campos dado que tenía que recorrer toda la mitad del terreno de juego. El acrónimo DOGSO, del inglés Denying Obvious Goal Scoring Opportunity (“negar una ocasión manifiesta de gol”), hace referencia a la zona del terreno de juego en la que una acción puede considerarse una oportunidad clara de marcar.
La denominada zona DOGSO comprende gran parte del sector central del campo rival. Se inicia aproximadamente desde la mitad del círculo central y se prolonga hasta el área contraria. El agarrón fue justo en la línea divisoria. Su delimitación se obtiene trazando líneas perpendiculares desde el área penal y desde los vértices del área pequeña, formando así un hexágono que marca esta zona de juego.
El Málaga CF pasa página
La entidad no quiere darle más vueltas a esta acción y ya mira a Ceuta. Desde Radio MARCA Málaga adelantamos que el Málaga CF no recurrirá la roja, por lo que de forma segura Carlos Dotor no podrá vestirse de corto en el partido relativo a la jornada 40 que medirá al equipo malacitano contra el AD Ceuta FC en el Alfonso Murube. No cuentan con esperanza de que el Comité rectifique la decisión. A la lista de bajas encabezada por el centrocampista madrileño se le suma un Diego Murillo que vio la quinta cartulina amarilla y deberá cumplir ciclo.
El ’12’ habló tras el partido y asumió su error: «Muchas veces salgo a hablar cuando las cosas van bien, pero hoy he cometido un error que no tendría que haber cometido. Es una acción rápida y quería pedir perdón al equipo y a la afición. Le doy las gracias al equipo. Mañana volveré a entrenar y seguiré demostrando que quiero seguir jugando y aportando”.
4 Comentarios
Alberto
Sinceramente, no sé cómo puede decir el árbitro que había cortado una ocasión manifiesta de gol. Estaban en campo contrario, iba sólo y lo estaban alcanzando hasta 4 jugadores del Málaga. Fue una compensación deliberada por parte del árbitro.
Cari 31
Y porq no se recurre q ganamos q no juegue o nos van ha dar algo no lo se la verdad hay q luchar porq nuestro jugadores estén siempre y si no q nos explique porq no se recurre gracias
jurgen
A veces es mejor no recurrir, puede sonar la flauta
Semilli
Qué delicia de explicación científico-técnica sobre el universo DOGSO. Yo, sinceramente, entré pensando que iba a leer una crónica del Málaga-Sporting y he salido con un máster acelerado en geometría aplicada al arbitraje moderno. Entre hexágonos, líneas perpendiculares y zonas de influencia parecía por momentos que estaban describiendo un plano urbanístico de la Junta y no una falta en Segunda División. Ver la capacidad que tiene el fútbol español para convertir una acción discutible en una tesis doctoral me deja perplejo. Que el tal Gaspar Campos arrancaba desde Cuenca y todavia tenia que recorrer medio planeta para llegar a Alfonso Herrero da igual, El algoritmo espiritual del Dogso ya habia dictado sentencia desde una dimensión superior. Roja directa, sin mirar pantalla, sin revisar nada y sin necesidad de que existan detalles tan irrelevantes como la distancia, la velocidad o que hubiese defensas persiguiendo. Porque cuando el arbitro «entiende» algo, la realidad pasa a segundo plano. Y me encanta también el tono resignado del clud: » no se recurrirá porque no hay esperanzas de que el Comité rectifique», yo creo que no se recurre porque todos saben que esos comités funcionan como las piramides de Egipto: nadie sabe cómo se construyeron, pero llevan siglos ahí y no se mueve ni una piedra. Luego está Dotor que sale pidiendo perdón como si hubiese cometido un crimen de estado, El pobre agarra una camiseta en el centro del campo y acaba tratado como el malo de una película. Mientras tanto la entrada «karateca salvaje» anterior me parecio más un prólogo para justificar el «drama» posterior de Dotor.
Así que calma y tranquilidad porque ya sabemos donde empieza y termina la «zona Dogso», información imprescindible para cualquier ciudadano de bien. Yo ya no miraré igual un campo de fútbol: ahora cada vez que vea un círculo central imaginaré un gran hexágono místico donde las leyes del espacio-tiempo desaparecen y cualquier contacto se convierte automáticamente en ocasión manifiesta de gol. Y nada mucho ánimo a todos de cara a la próxima jornada. Esperemos que el Málaga salga al Murube con once jugadores, un trasportista especializado en geometría avanzada y, por si acaso, un arquitecto técnico que vaya delimitando sobre el cesped las zonas místicas del Dogso antes de empezar el partido. Nunca se sabe.