
El Málaga CF, a seis goles de pulverizar sus últimos dos registros en Segunda
El poderío ofensivo es una de las principales señas de identidad de este Málaga CF. Desde la llegada de Juanfran Funes allá por el mes de noviembre, los blanquiazules han optado por un fútbol más vistoso y atacante que ha reavivado la posibilidad de ascender a Primera División, y los datos son buena prueba de ello. Tras el 1-4 en Ceuta, el cuadro de Martiricos ha alcanzado los 72 tantos e iguala su récord histórico en el fútbol profesional que data de la campaña 1998/99, año que se culminó con el billete a la máxima categoría, y todo ello a falta de dos jornadas para el término de la fase regular.
Pero lo más llamativo es que el equipo está a solo seis goles de alcanzar los registros de sus últimos dos cursos en la categoría de plata. Si se suman las 42 dianas anotadas en la pasada campaña más las 37 logradas en el año del descenso (22/23), el total es de 79 goles en 84 partidos; el Málaga CF del presente curso ha obtenido 72 en tan solo 40 encuentros, solo seis menos. Una comparación escalofriante que demuestra la pólvora que maneja el «Funesbuque».
Este éxito se debe, en gran parte, a la eficacia de sus delanteros. El cuarteto compuesto por David Larrubia (9), Chupete (22), Joaquín Muñoz (5) y Adrián Niño (11) ha materializado 47 goles en esta 25/26, lo que supone el 65,27 % de las anotaciones del equipo. Aparte del gran desempeño de este póker de ases, destaca el papel de hombres como Rafa R. (empatado con Joaquín con 5 dianas), Dani Lorenzo o Jauregui, ambos con 4 en su casillero particular.
Para hacerse una idea de la dimensión de estos números, durante la mítica temporada 1998/99 con Peiró a la cabeza, Catanha firmó 26 goles que le sirvieron para coronarse como el máximo artillero histórico del club en un mismo curso en el fútbol profesional. Un récord que todavía ostenta, pero que podría romper Chupete si logra anotar cinco tantos en lo que resta. Eso sí, a diferencia de esta temporada, en aquella 98/99 los números de la «Gaviota» estuvieron a años luz del resto de la plantilla, pues por detrás de él solo asomaban Manel Ruano y Edgar con seis tantos cada uno.
Esto demuestra el excelso trabajo de Funes. El lojeño ha sabido potenciar las virtudes de su plantel y, pese a las estratosféricas cifras de Chupete, se aprecia un reparto mucho más equitativo del gol. De hecho, el preparador granadino ha duplicado el promedio anotador de la última etapa de Pellicer en las primeras 14 jornadas de esta liga. Con el de Nules se anotaron 16 goles (1,14 por partido), mientras que con Funes la cifra se eleva a 56 tantos a favor en 26 encuentros, lo que supone una media de 2,15 dianas por cada compromiso disputado.
