La cabeza de Juande (2-2)

El doblete del '5' firma un punto de coraje, corazón y fe malaguista frente al Lugo

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Pellicer y los frutos de la cantera
Juande, absoluto protagonista en la épica malaguista frente al Lugo | Marilú Báez

En la vida hay que saber anteponerse a pesar de las dificultades. De Maradona y la ‘mano de Dios’ a ‘la cabeza de Juande. Empate tal milagro el que cosechó el Málaga frente al Lugo (2-2) en el duelo de la 15a jornada en Segunda. El cuadro de Pellicer consiguió remontar los goles de Hugo Rama y Venancio en la primera mitad gracias al ‘5’. Al máximo goleador malaguista. Al central con alma de delantero. Un punto que significa un chut de moral enorme y un salvavidas en la clasificación en comparación al rival directo de hoy.

La lluvia de los últimos días en la Costa del Sol no solo lamentó la pérdida de Diego Armando Maradona -al que se le guardó un minuto de silencio-, sino que también predijo lo que iba a acontecer sobre el verde: un diluvio de goles. Pellicer salió de la partida repitiendo con Cristian Rodríguez y apostando por Caye Quintana. Hubo demasiado tanteo entre ambos conjuntos. El primer acercamiento malaguista con cierto peligro fue en el 13′ con una falta lateral de Yanis Rahmani a la que no llegaron ni Luis Muñoz ni Juande.

Doble jarro de agua fría

Roberto Canella se tuvo que marchar en el 25′ por problemas físicos -entró en su lugar Luis Ruiz-. Hasta entonces, el Lugo no había tanteado la portería rival, pero esto del fútbol es así. La efectividad vale más que el juego. En la primera situación de gol, hicieron el 0-1. El Hacen le sirvió el cuero a Hugo Rama, quien efectuó un latigazo seco y raso al que no llegó Dani Barrio. Al sitio al que más le duelen a los porteros. La «injusticia» se apoderó del partido y al Málaga se le empezó a hacer muy cuesta arriba el partido.

Los soldados de Pellicer se pusieron botas a la obra y, con la insistencia de Yanis Rahmani y la profundidad de Ismael Casas e Iván Calero, fueron abarcando más y más campo, pero sin tener ocasiones manifiestas. Y cuando menos lo merecía, el Lugo hizo el 0-2 hincando el codo en la verdadera hemorragia malaguista: el balón parado. Falta lateral teledirigida de Iriome directa al corazón del área y Venancio, en segunda instancia, rompió las mallas para decretar el golpe de estado gallego en Martiricos. Y pudo ser peor, pero Dani Barrio salvó en la línea de gol el tercero. Con este drama, Dámaso Arcediano señaló el camino de los vestuarios.

El saber anteponerse a las dificultades

Un remate, sin querer, de Caye Quintana a portería en el 23′. Ese era, hasta el momento, el único disparo boquerón entre los tres palos. Las cosas tenían que cambiar y Pellicer dio un golpe sobre la pizarra en el descanso: al verde Pablo Chavarría y Joaquín Muñoz por Jairo y Cristian Rodríguez. La revolución desde el banquillo significó mayor tendencia en ataque y, en definitiva, la búsqueda del milagro de la remontada. Pero fue la noche en la que todo se complicó. La «estupidez infantil» de Caye Quintana acabó con la expulsión del ’20’ en el 56′ en una acción pícara de Carrillo.

El cúmulo de desgracias en el Málaga no cesó. El tren iba cuesta abajo, a toda velocidad y sin frenos. Ismael Casas no pudo continuar entrada la hora de encuentro por molestias físicas. Entró en su lugar Cristo Romero. Y Pellicer aprovechó para introducir a Jozabed por Luis Muñoz. A pesar de ello, en la vida debes saber anteponerte a las dificultades y eso hicieron los locales tirando de alma y sacrificio. Juande puso en en 70′ el 1-2 a pase de Joaquín Muñoz, quien rompió la cadera de su marca. Un gol que fue el aperitivo de lo que iba a suceder casi sobre la bocina.

Premio al compromiso y a la fe

Iván Calero se subió a la moto y recorrió medio campo para dejar en bandeja a Chavarría el empate, pero muy buena corrección de la zaga visitante. Yanis Rahmani fue de más a menos. Al ’17’ se le agotaron las pilas con el paso de los minutos y entró en su lugar Orlando Sá. A la desesperada la torre lusa para fusilar el área del Lugo a centros laterales. El compromiso y la fe tuvieron premio. Juande cabeceó de forma espectacular para poner las tablas en el marcador y provocar la locura en el malaguismo. Un punto que sabe a tres de moral y confianza en el vestuario blanquiazul. ‘La mano de Dios’ en Maradona. ‘La cabeza de Juande’ en el ‘5’ boquerón.

FICHA TÉCNICA:

Málaga CF (Sergio Pellicer): Dani Barrio; Ismael Casas (Cristo Romero, 63′), Juande, Lombán (C), Iván Calero; Luis Muñoz (Jozabed, 64′), Ramón, Cristian Rodríguez (Joaquín Muñoz, 46′); Jairo Samperio (Pablo Chavarría, 46′), Yanis Rahmani (Orlando Sá, 80′), Caye Quintana (expulsado en el 56′)

CD Lugo (Mehdi Nafti): Cantero; Djaló, Alende, Venancio, Canella (Luis Ruiz, 25′); Xavi Torres, Seoane (C), El Hacen (Juanpe, 69′); Iriome (Gerard Valentín, 74′), Hugo Rama (Chris Ramos, 74′), Carrillo (Manu Barreiro, 69′)

GOLES: 0-1 (Hugo Rama, 27′); 0-2 (Venancio, 40′); 1-2 (Juande, 70′); 2-2 (Juande, 88′)

AMONESTACIONES: Xavi Torres (quinta amarilla -se pierde el próximo partido-, 20′); Luis Muñoz (tarjeta amarilla, 44′); Carrillo (tarjeta amarilla, 57′); Chris Ramos (tarjeta amarilla, 90′); Pablo Chavarría (tarjeta amarilla, 90+2′); Ramón (tarjeta amarilla, 90+4′)

ÁRBITRO: Dámaso Arcediano Monescillo, del colegio castellano-manchego

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