Las lesiones han golpeado duramente al Málaga CF en este inicio de temporada. Los blanquiazules han perdido a dos piezas clave sus columna vertebral en cuestión de días. Primero con Luismi Sánchez y ahora con la terrible lesión de Álex Pastor, una triada que le dejará fuera toda la campaña. Estas lesiones han volado por los aires la planificación de Loren Juarros para el verano. Sin lesiones, Dorrio habría cerrado la plantilla con ese jugador de banda que demandaba Sergio Pellicer. Ahora, el club de Martiricos se lo tiene que replantear absolutamente todo. Poco tiempo y la utópica situación de firmar a un central y a un mediocentro.
El club malaguista ve ahora mismo muy difícil el poder firmar un central. Es la posición que menos efectivos tiene del equipo. Sólo tres sanos: Galilea, Montero y Murillo. El club investiga el mercado desde el primer minuto de la lesión de Pastor. La idea es intentar hacer todo lo posible por firmar un pivote y esperar. El final de mercado suele ser abrupto y quizás algún equipo se vea obligado a sacar algún jugador apto. El Málaga intentará con un patrocinio, el descuento en la computación del salario de Pastor y algún ahorro en distintas áreas tener hueco para traer algo decente. A pesar de las ganas, el poco tiempo para actuar complica todo. El club estudiará el mercado hasta final sabiendo que la competencia es feroz.
La figura del central es necesaria, pero en el club saben de la dificultad que hay en el mercado en esa posición. Recio, Murillo e incluso el propio Izan pueden ser el recambio perfecto para la defensa. De hecho, Recio entrenó ya esta pasada tarde a las órdenes de Sergio Pellicer. Estas lesiones han volado por los aires la planificación de Loren Juarros para el verano.