
Manolo Gaspar: “Me dejé la vida como director deportivo; iba a perder a mi familia”
Manolo Gaspar ha repasado su trayectoria y su relación con el fútbol en una entrevista concedida al podcast ‘Oh My Cat! Podcast!’, donde ha profundizado especialmente en su etapa como director deportivo del Málaga CF y en la responsabilidad que asumió en uno de los momentos más delicados de la historia reciente del club. El exfutbolista confesó que estuvo a punto de perder a su familia durante su etapa al frente de la dirección deportiva del equipo de Martiricos. Tiene claro que disfrutó mucho más de la vida de futbolista que la define como «Disney y estar de cumpleaños todos los días» que al frente de la parcela deportiva. Al mismo tiempo, no se arrepiente de la decisión que tomó porque sentía que debía dar el paso. «Yo no soy un cagón. Era dar el paso, o no era yo«, recuerda Gaspar en esta entrevista.
Las declaraciones más destacadas de Manolo Gaspar de su etapa de director deportivo en el Málaga CF
¿Qué es el fútbol para Manolo Gaspar?: “Es un estilo de vida. El trabajo, la constancia, sentimiento de equipo, hacerlo todo junto y tener un objetivo. Todo trabajo necesita del trabajo del compañero y de tener un objetivo a corto y largo plazo y eso genera una motivación”.
El cambio a ser director deportivo: “Cambia muchísimo cuando soy director deportivo. Entré como scouting y, poco a poco, fui secretario técnico. Después de salir Caminero, nadie quería ser director deportivo en el Málaga CF. El club se reunió con varios directores deportivos y yo tuve reuniones para pasar información. Finalmente, nadie quiso dar el paso para meterse en el Málaga. Había una gran crisis con el límite salarial y el club estaba gestionado por un americano que no sabía ni donde estaba. Tuve que coger la responsabilidad porque no había nadie. Era, o dar el paso, o no era yo. Y yo no soy un cagón. Yo tenía la seguridad de que era yo el que tenía que dar el paso y sabía a lo que me enfrentaba y que desde ese momento había una cuenta atrás. Le eché valor como he hecho siempre en mi vida”.
Se la jugó con esa decisión: “Yo podría haberme quedado en el puesto en el que estaba, durante toda la vida porque yo soy querido y respetado en el club. Había que tomar la decisión porque el club estaba a la deriva y di el paso”.
Director deportivo… y portavoz del club: “Me tocó empezar a explicarle al malaguismo, lo que realmente pasaba dentro. Y lo explicaba con la gente que mandaba, dentro. Ahora mismo, todo el mundo tiene en la cabeza la ruina que había y que por eso hemos pasado por donde hemos pasado y por eso estamos hoy en día así. Di el primer paso, exponerme y quemarme en un club donde las principales cabezas no se exponían. Siempre tenía que salir yo a explicar lo deportivo, lo institucional… y eso al final termina quemándote como terminó ocurriendo”.
¿Pensaste que tu pasión se podía convertir en tu máximo incordio?: “Jamás pensé que mi pasión se podía convertir en lo que menos quería hacer en mi vida. El fútbol es para los jugadores. Los que tienen que tomar decisiones, depender de terceros… cuando eres futbolista depende de lo que hagas tú y tus compañeros en el campo. Cuando tomas decisiones, dependes de 25 jugadores, que se genere un buen grupo… al final son muchas causas que no dependen de ti. Y cuando tú dedicas muchísimas horas y las cosas no funcionan… te genera una gran frustración”.
Disfrutó mucho más como futbolista: “20 veces. Me dejé la vida como director deportivo. Iba a perder a mi familia. Iba a perder todo. Y de futbolista, no. Era Disney. Era un cumpleaños todos los días”.
