
CRÓNICA | Willy y Noua acarician el asalto al Real Madrid
El Unicaja lo peleó hasta el final. Gran imagen del cuadro malagueño en la pista del reciente campeón de la Supercopa de la Euroliga. El Real Madrid tuvo que imponerse en los últimos segundos ante el cuadro malagueño (89-87) teniendo que tirar de la mejor versión de sus pesos pesados en el juego exterior: Campazzo, Luwawu-Cabarrot y Maledon. Los blancos tuvieron que superar a un rival muy serio. El equipo de Vidorreta demostró nivel y competitividad. Se agarró a la inspiración de Willy Hernangómez y Amine Noua. El pívot, que volvía a la que fue su casa, conseguía 20 puntos y 6 rebotes. Por su parte, el francés anduvo muy fino en el tiro y se quedó cerca del doble-doble (18 puntos y 8 rebotes). Nada que ver con el Costa del Sol. El Unicaja buscó la machada y estuvo a punto de encontrarla. La peor noticia llegó a nivel de lesión. Alberto Díaz, también se cae.
Llegaba el día. La primera vez de Vidorreta al frente del banquillo del Unicaja en un partido oficial. Probablemente, en la pista más exigente de la Liga Endesa y ante el reciente campeón de la nueva Supercopa de la Euroliga. Un trofeo que fue mostrado por Llull a su público en los instantes previos al comienzo del encuentro. Un partido donde los malagueños llegaban diezmados en su rotación, sobre todo en el juego interior y en la posición del ‘2’, por culpa de las lesiones de Kalinoski, Nzosa y Tyson Pérez. Matt Thomas tendrá que esperar para su debut, pero ha sido la opción temporal elegida por el club de Los Guindos para reforzar su perímetro.
El primer quinteto de la ‘era Vidorreta’ contaba con varias caras nuevas. Y también conocidas. Perry comandaba como base y era acompañado por Hunt en el ‘2’. Brazdeikis se iba al ‘3’ y Noua junto a Kravish formaban la pareja de interiores. Dos conexiones entre los interiores ponían los primeros puntos del Unicaja en la temporada después de las canastas iniciales de Campazzo y Pradilla para los madridistas. Un duelo que empezaba con ritmo. El Madrid con la lección aprendida desde el primer día de lo que quiere Pedro Martínez. Correr mucho y correr bien.
El nuevo Unicaja quiere mantener naturaleza de lo realizado en las últimas temporadas con Ibon Navarro donde le gustaba meterle mucho ritmo a los partidos. Y, al mismo tiempo, saber cuando jugar y atacar largo. Alternar. Variar. Sorprender. Dos tiros libres de Perry, después de que Vidorreta saliera ganador de su primer ‘challenge’ de la temporada, y un triple de Brazdeikis le daban al cuadro andaluz su primera ventaja del encuentro (8-9, a falta de 6:37 para finalizar el primer cuarto).
Vidorreta viajaba a la capital de España con una rotación muy corta. Motivo para que se tardara tanto tiempo en ver las primeras sustituciones en el Unicaja. Se tuvo que superar el ecuador del primer cuarto para dar entrada a Alberto Díaz y Pantzar. El sueco, en transición en su primer ataque, lograba anotar. Entraba Willy Hernangómez. Su primera acción, falta en ataque en un bloqueo. Se rehizo. Cerró el rebote en aro propio y consiguió su primera canasta en ACB con el equipo malagueño. Los de Vidorreta se ponían con un +4 (12-16, a falta de 3:14 para llegar al segundo cuarto).
Quién lideraba la reacción a ese marcador en el Real Madrid era Theo Maledon. Hipnótico en el bote y un rayo a la hora de buscar el aro rival. Pentración, asistencia y acierto desde el triple. 7-0 de parcial. Una mala noticia que se juntaba con otra. Willy se veía obligado a volver al banquillo por cometer su segunda falta en ataque en el encuentro. Otro de los nuevos en el Unicaja, Lukosius rompía esa inercia negativa con un triple liberado desde la esquina. Tiene mano y personalidad. Hizo que el cuadro malagueño se fuera sólo perdiendo por un punto (23-22) a la finalización del primer cuarto. Una ventaja lograda por los de Pedro Martínez por dos penetraciones exitosas consecutivas de Luwawu-Cabarrot.
Llegaba el segundo cuarto. El momento en el que se rompió el duelo entre ambos equipos del pasado 12 de septiembre en el Carpena. Quiso imponer una marcha más de inicio el equipo de Pedro Martínez que en menos de un minuto tiró de la conexión que tantos años y tanto rendimiento ha dado al Real Madrid, Campazzo + Tavares, para poner el +5. Vidorreta no quería conceder nada a los blancos y pidió tiempo muerto. Reaccionar rápidamente y recordar a los suyos que en el Movistar Arena no puedes relajarte ni medio segundo. Mano de santo.
Noua y Brazdeikis, jugadores con muchos puntos en sus manos que son capaces de generarse puntos por cuota propia sin necesidad de sistemas o jugadas colectivas, sirvieron para frenar ese arreón madridista. Dentro de los primeros compases del segundo cuarto llegó otra mala noticia a nivel de faltas en el corto juego interior del Unicaja. Si Willy estaba con 2 personales, Kravish, en un abrir y cerrar de ojos, se iba a las 3 faltas. Problemas. Tocaba aguantar. Y esa tenacidad estaba siendo mostrada por el equipo verde y morado.
El marcador hacía la goma en gran parte del segundo cuarto. El Madrid conseguía pequeñas ventajas, pero el Unicaja las reducía. Uno de esos estirones en el electrónico llevó a los de Pedro Martínez a su máxima ventaja en el primer tiempo: +8. Y lo tenía a falta de 3 minutos para llegar al vestuario. Momento en el que aparecía por primera vez en el partido Cameron Hunt. El ex de la Penya se estrenaba con un triple y también castigaba desde el tiro libre. A eso se sumó otro parcial ‘made in Brazdeikis’ que llevaba a la igualada (44-44) a falta de 1:20 para terminar el segundo cuarto. El ex del Zalgiris se iba a los 12 puntos y mostrando un gran nivel en ataque. Muchos registros. Amenazas por dentro y por fuera. Una racha que permitió que el Unicaja se fuera con ventaja en el marcador al descanso. Pantzar y Willy sumaron desde la personal y ventaja mínima al descanso para los malagueños (46-47). Brazdeikis, Noua y Willy liderando en el ataque. Mejoría progresiva en el triple. Aspectos claves para la reacción de un parcial de 4-14.
Vidorreta, que pasó por los micrófonos de DAZN al descanso, se marchó muy satisfecho con el trabajo y la imagen de su equipo en los dos primeros cuartos. Pedía mantener lo mismo en el segundo tiempo. Por su parte, Pedro Martínez insistía en que el Madrid no dejara de intentarlo desde el perímetro y que tenía la obligación de elevar la intensidad defensiva para llevarse el primer partido de la fase regular.
Willy volvió loco al Real Madrid en el tercer cuarto con 10 puntos
Campazzo y Pradilla empezaron sumando para los blancos, pero el gran nombre propio del tercer cuarto fue un exjugador del Real Madrid que quiere reencontrarse con su mejor baloncesto en la Costa del Sol: Willy Hernangómez. Tercer cuarto imperial del pívot. En ataque y en defensa. Puso 4 tapones, forzó 3 faltas personales y se fue a los 10 puntos de anotación propia durante los más de 8 minutos que estuvo sobre la pista. Fue la mejor noticia dentro de un tercer acto que dejó la peor noticia del día para el Unicaja. “Me he roto, me he roto”, decía Alberto Díaz tras pedir el cambio. Los recurrentes problemas musculares. Y en la enfermería del equipo malagueño… a perro flaco, todo son pulgas. Kalinoski, Nzosa, Tyson Pérez y ahora el capitán.
A la vuelta del descanso, la igualdad fue la tónica constante. Ventajas mínimas para ambos equipos. Perry, Pantzar y Lukosius otorgaban un 59-61 cuando ya se habían jugado más de 5 minutos. Pedía Pedro Martínez el tiempo muerto porque no le terminaba de convencer lo que veía de su equipo. Tras esa pausa, Willy seguía a lo suyo. A destacar una acción con Perry donde engañó a todos en la defensa del Madrid. Puerta atrás de manual y mate tras alley-opp. Dos tiros libres de Pantzar ponían el +6 al final del tercer cuarto para los malagueños. 65-71. La creencia en la victoria era más real que nunca.
El inicio del último cuarto sirvió para ver la máxima ventaja de los cajistas en el choque. Willy ponía a bailar a Tavares por enésima vez en el encuentro y ponía el +8 (65-73). Tocaba reacción obligatoria en el Real Madrid. Y llegó. Triple de Luwawu-Cabarrot y canasta a la carrera de Campazzo en la transición. Se colocaban a 3 los locales y Vidorreta se veía obligado a pedir tiempo muerto.
Una pausa que provocó errores en ambos ataques. Hasta que llegó Noua. Decía Txus en la rueda de prensa previa al partido que había perdido a dos jugadores muy importantes de la segunda unidad (Kalinoski y Tyson Pérez). En el caso de la posición del ‘4’ costaba imaginar que el hispano-dominicano fuera la segunda opción. El francés se encargó de aclararlo en Madrid con un partido de mucho nivel y gran acierto. Cinco puntos consecutivos del galo devolvían el +8 para los cajistas y obligaban a Pedro Martínez a buscar nuevas cosas. Quedaban 6:24 de partido y el Unicaja estaba dispuesto a dar la campanada en el Movistar Arena. Aunque ante el Madrid… siempre toca esperar a su toque de corneta. Y, lamentablemente, llegó tras ese tiempo muerto.
Parcial de 10-1. Los pesos pesados del Madrid tuvieron que aparecer. Luwawu-Cabarrot, Maledon, Campazzo… sus aciertos pusieron el partido en el 84-81 a falta de 2:38 para el final. El guion de la película variaba, pero la intención del Unicaja se mantenía intacta. Rotación corta, cargados de minutos y de faltas. Aún así siguió creyendo en la victoria. Hunt y, de nuevo, Noua ponían a los malagueños con ventaja de un punto dentro del último minuto de encuentro. Y en esos momentos difíciles, apareció TLC. Jugador de un nivel estratosférico. Cuanto más difícil e importante es, más acierto tiene. Triplazo y ventaja para el Madrid a falta de 40 segundos. Momento en el que Vidorreta pedía tiempo muerto y se generó una acción de uno contra uno de Brazdeikis ante Campazzo. El lituano tenía la ventaja, pero el argentino nunca ha tenido miedo a defender a gente que le saca varias ‘cabezas’ de altura.
Pradilla, al siguiente ataque, rozó el 2+1 y el cierre de la victoria. No logró anotar y en la visita habitual al tiro libre, sólo anotó uno. Era ventaja de sólo tres puntos. El Unicaja estaba a tiro de prórroga. Perry optó por penetrar, sacó la falta y anotó los dos libres. El Madrid le dio el balón a Campazzo que cogió la moto e hizo correr mucho el reloj y sacó falta. Anotó el primer tiro libre y tiró el segundo a fallar por obligación de su entrenador. El rebote lo cogió Noua que desde su campo buscó el ‘game winner’. Se fue al tablero. El Unicaja perdió, pero dio muchos motivos para marcharse satisfecho. Rozó la sorpresa ante el supercampeón de la Euroliga y el favorito a todo en competición nacional.
