El Málaga y su particular «Montaña Rusa»

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El Málaga nos ha acostumbrado esta temporada a ser un vaivén de sensaciones. Una montaña rusa en la que tan pronto se está en lo más alto en lo anímico, como de golpe y porrazo en lo más bajo. Es una constante fruto de los resultados. Si se gana como se consiguió ante el Intercity añadido a que el Castellón y el Ibiza flojearon, el malaguismo se encontró en la zona alta de la montaña rusa del ánimo. Pero el empate en Algeciras, y que el Córdoba no cede y el Castellón volvió a ganar, provocó que los malaguistas experimentaran el bajón consiguiente. Una caída por los raíles de una pendiente pronunciada a la espera de volver a enfilar otro subidón. El problema de todo lo dicho es que ya solo quedan nueves jornadas. Y como apuntaba en este Con Rigor hace unos días, ya estamos en la hora de la verdad y hay poco margen para recuperar el terreno perdido.

El Málaga que jugó en Algeciras volvió a ser un calco del equipo que hemos visto en no pocas ocasiones desde el pasado mes de septiembre. Incapaz de sacar provecho de una mayor posesión del balón, perdido en toques horizontales como si de un limpia parabrisas se tratase e inoperante a la hora de crear ocasiones de gol. Por lo que el portero del Algeciras CF no tuvo que emplearse a fondo. Mientras que una vez más el cancerbero malaguista, Alfonso Herrero, se convirtió en salvador y auténtico artífice del pírrico punto conseguido en el Nuevo Mirador. En este sentido, el malogrado y añorado Arnau me contó en cierta ocasión que para un portero como él, ser nombrado el mejor de un partido (lo que ahora se llama MVP), tenía una doble lectura. La buena, que para eso está el guardián de la portería y que su mayor satisfacción no podía ser otra que contribuir con su trabajo al quehacer del equipo. Y la mala, que cuando destacas por encima de los demás es porque el resto de sus compañeros no han funcionado y, por lo general, tu equipo suele acabar perdiendo o, como mal menor, sumando un punto que puede ser insuficiente en las pretensiones y objetivos marcados. Este parece el caso de nuestro actual Málaga.

Una pena que a este equipo no le dé para más su potencial. Dentro de la montaña rusa de sentimientos, ahora el objetivo más factible es el de alcanzar la tercera plaza de la que le separa un punto porque el Ibiza sigue en su caída libre tras siete jornadas sin ganar. Lástima que el Málaga todavía no haya superado a los ibicencos en la tabla fruto de su propia irregularidad. Porque tras perder en Melilla no es menos cierto que ha conseguido encadenar seis partidos sin encajar gol, pero no han sido bastantes para dar el salto porque, frente a cuatro victorias, los empates ante Sanluqueño y Algeciras son insuficientes para alcanzar las cotas más altas

Espero que en el próximo Con Rigor volvamos a experimentar la cuesta ascendente de la ilusión malaguista, que la montaña rusa nos lleve a lo más alto, pero todo dependerá de si el equipo dirigido por Sergio Pellicer, hace los deberes ante el Linares en La Rosaleda. Ojalá el Domingo de Resurrección los resultados ‘resuciten’ los ánimos malaguistas.

Buena Semana Santa… a pesar de la lluvia que tanta falta nos hace.

José Manuel Velasco

Redactor Onda Cero Málaga

1 COMENTARIO

  1. Don José Manuel Velasco, tan acertado como siempre, tiene usted más razón que un Santo.
    Qué rulen las «Biodeaminas» que el final de temporada viene con «curvas».

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