lunes, febrero 24, 2020

UN RAYO DE ESPERANZA ALUMBRÓ UNA DESOLADORA ROSALEDA

Ante el peor equipo que he visto esta temporada, a excepción hecha del Deportivo coruñés, el Málaga CF jugó un más que aceptable encuentro y mereció llevarse los tres puntos en juego. ¿Qué fue del CD Tenerife de Jorge Valdano, Dertycia, Antonio Mata, Pier, etc… aquel que arrebató dos ligas al Real Madrid en la última jornada en el Heliodoro Rodríguez López, el que le dio indirectamente dos torneos de la regularidad al Barça?

 

Como siempre, las malas decisiones se pagan, que nos lo digan a nosotros por estos lares. De hecho, La Rosaleda tuvo una imagen desoladora, medio vacía aunque con el público que asistió entregado al equipo y contra el presidente aún del club, Abdullah Bin Nasser Al Thani.

 

Los de Víctor Sánchez del Amo, al igual que en la segunda mitad en Soria, a mí me agradaron. A ratos practicando buen fútbol con un Adrián cada vez mejor. Una defensa más asentada a la que ayuda y mucho Keidi Bare, con su presión alta a los adversarios. Antoñín está siendo la sensación del momento y conviene no obviar el gran trabajo de Sadiku. Puede marcar o no hacerlo, ayer anotó dos, pero siempre pelea y lucha al tiempo que fija a la defensa rival con lo que da opciones de gol a la segunda línea del equipo. Dani Pacheco ha mejorado ostensiblemente y ello supone un plus de calidad en el juego que preocupa a las defensas contrarias que dejan huecos importantes para ir a tapar al hábil jugador malaguista.

 

En definitiva,  aunque el bagaje actual del Málaga CF es muy pobre numéricamente hablando, el juego empieza a ser más homogéneo y sus posibilidades de triunfo mayores en los partidos. Ahora es necesario refrendar todo lo que empieza a verse para que a la tranquilidad deportiva se sume la económica, bastante más necesaria si cabe.

 

Un rayo de esperanza alumbró a La Rosaleda este fin de semana. Ojalá que sea el principio de algo maravilloso.

 

¡Memoria, Compromiso y Fe!, sobre todo esto último.