Salvados por los ‘palos’ (0-0)

Soporífero encuentro de los blanquiazules que firman un errático empate en tierras cántabras. Espeso, previsible y con pocas ideas ofensivas. Un puto y de milagro.

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El Málaga se presentó en Santander con la necesidad de vencer y doblegar al Racing de Santander. No supo ni mereció hacerlo. Pepe Mel presentó pocas novedades en el once. Esteban Burgos volvió a la zaga en detrimento del lesionado Moussa Diarra.

Los blanquiazules fueron de más a menos. Se diluyeron con el paso de los minutos hasta mostrar una imagen descorazonadora. Pese a registrar el primer remate del encuentro con un lanzamiento lejano de Rubén Castro, el Málaga sacó a relucir sus fantasmas. Demasiadas imprecisiones, conducciones que acabaron en nada y poco bagaje ofensivo.

Esas fueron las grandes señas de identidad de los de Pepe Mel que anduvieron perdidos en el primer tiempo. Por fortuna, las acciones de peligro de los locales acabaron en nada. Por algo el Racing de Santander también es penúltimo. Y es que fueron varias ocasiones. La primera un aviso de Pombo desde lejos, posteriormente un cabezazo de Pol Moreno tras un centro lateral, pero nada de nada. 

El Málaga no reaccionaba. Para más inri, Mboula y Pombo seguían intentándolo. Y así fabricaron una gran oportunidad por banda derecha. Sekou, en boca de gol remató a la valla publicitaria. El atacante cayó lesionado en el mal remate y posteriormente dio paso a Matheus Aias. Al borde del descanso, los blanquiazules se salvaron por los pelos y por el palo. Falta directa de Pombo que pegó en la madera. Suspiró Manolo Reina y a renglón seguido, tiempo de descanso. 

La segunda mitad tampoco alteró en exceso el guion de partido. Quiso reaccionar el Málaga y Pepe Mel movió el árbol. Dio entrada a Ramón por Hervías nada más arrancar, pero en definitiva 

soporífera actuación de los dos conjuntos. No es casualidad su situación en la tabla. Mboula tuvo una gran oportunidad en sus botas. Disparo con la pierna izquierda que volvió a pegar en la madera. Demasiadas pérdidas. Gallar, Febas y Villalba desaparecieron. El Málaga se parecía más a su fantasmagórica versión final de Guede. 

Pese a la entrada de Haitam o Jozabed, el ritmo ofensivo de los blanquiazules tampoco mejoró. Un par de combinaciones y un remate aislado de Rubén Castro fueron las únicas llegadas del Málaga en una efímera intentona final. El Racing tuvo una última oportunidad. Falta infantil de un más que veterano Manolo Reina. Tocó la pelota con la mano fuera del área. En esa falta, Juergen lanzó desviado y ahí ya murió el partido. Minutos de descuento para un Dani Lorenzo que se vuelve a asomar al primer equipo y poco más. Un centro peligroso de Haitam, por mencionar algo. La reválida de los malagueños no sirvió. No mereció más el Málaga en su visita al Sardinero. Un punto y gracias.

6 Comentarios

  1. Jajaja. Ojo con el titular de la información!!!
    Has querido decir: un punto y de milagro.
    O
    Un puto milagro…
    ???.

    • ¡Buenísimo! Tal cual dice usted es lo que subyace en el preámbulo a la noticia. Al menos un poco de humor ante esta paupérrima plantilla. Miedo me da si se refuerza el equipo en el mercado de invierno. Habrá que ir viendo mercado: mayor de 30 y que haya estado lesionado y que pueda reincidir.

  2. Qué poca sangre, qué poca intensidad han tenido sobre el campo!!!!! Y, qué poca visión de juego han demostrado!!! La que le ha sobrado al Racing.

  3. Gallar es el típico zurdo chupón y lenguetón…..junto a Escassi una manzana podrida en el vestuario.
    Del carro sólo tira Alfred, hasta que se canse…….

  4. No ganamos fuera, no ganamos en casa, no le ganamos a los primeros, no les ganamos a los penúltimos,…. Así es imposible.

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