Más ‘Ramones’ y menos ‘Rolones’

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Miguel Ángel Pérez opina sobre la cantera
Miguel Ángel Pérez opina sobre el duelo contra el Girona

Admito, querido lector, que este puede ser un artículo de opinión cargado de demagogia, que aprovecha que sopla el viento a favor y que subirse al carro de los canteranos ahora es más fácil que nunca. Algunos nunca nos bajamos de ese barco y hemos ido contemplando con tristeza cómo año tras año nuestra prolífica cantera se desangraba y se fichaba jugadores de bajo nivel y falta de adaptación que ocupaban los espacios que bien podía haber sido el sitio nuestros canteranos, y me aventuro a decir que con mucho mejor resultado.

Hoy son Ismael y Ramón, cuyo gol y cuyas lágrimas en la celebración calaron hondo en una afición ávida de buenas noticias, hambrienta de emociones y que demanda algún vínculo de unión con los representantes de un vestuario, que durante muchos años ha caminado por esta travesía por el desierto, cómo si la cosa no fuera con ellos. Y es ahí donde la aparición de estos chicos enarbola una bandera con la que todos se siente identificados; Pasión, orgullo, en fin, jóvenes que cumplen sueños que bien pudieran ser los nuestros. 

Un sentimiento de arraigo, de pertenencia, pese haber nacido en otra ciudad distinta y lejana, pero que el escudo, los colores y esa magia hipnótica y adictiva que envuelve a La Rosaleda les cala tan profundo, que no son capaces de concebir que puede haber en la vida algo más allá de triunfar con la blanquiazul. 

Les sobra calidad. Quizás anden faltos de oficio y esa experiencia que les llegará con el paso de los minutos de juego, que los harán crecer cómo si hubieran pasado años, pero tienen el carácter y la firmeza. La capacidad de liderazgo con la que sólo pueden ser bendecidos unos pocos elegidos. Además, gozan de la connivencia de un director de orquesta que conoce a la perfección sus virtudes y sabe pulir sus defectos.

Ahora que la situación económica no permite grandes dispendios es el momento perfecto para encauzar la estructura de club, definir que queremos ser y hacía donde se quiere ir. Si los gestores entienden que hay más calidad dentro de la que puede venir fuera, salvo  contadas excepciones, nuestra existencia estará garantizada.

Es esta época convulsa en la que estamos siempre faltos de noticias que nos consuelen el alma, contemplar este “BabyMálaga” que da sus primeros pasos con una solvencia inesperada es un motivo de alegría y de esperanza. Aquí seguiré, en el barco de la cantera. De donde nunca me he bajado y al cual os invito a subir si no lo habéis hecho ya. 

2 COMENTARIOS

    • Exacto. Menudo jeta. Luego se despedirá vía RRSS diciendo que se ve obligado por la situación, que Málaga será su casa siempre y que extrañará a todos… Sinvergüenza

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